El festejo incluyó hasta los bebés

10 de julio de 2012 - 00:00

Tras el partido, los aficionados del “Ídolo” salieron a festejar en la Av. Remigio Crespo, a una cuadra del estadio. No importó si eran fanáticos pertenecientes a la provincial del Azuay, o si llegaron de otras partes del país, todos fueron bienvenidos cuando se trató de realizar cánticos y hablar de la clasificación de Barcelona a la final del torneo local, después de 7 años -la última vez lo hizo en 2005, con  el sistema de campeonato Apertura-. 

“Hoy logramos algo importante. Creo que ya era hora de que Barcelona se metiera nuevamente en una final”, dijo emocionado Víctor Espinoza, quien, junto a seis amigos, viajó desde el sector de los Esteros, Guayaquil, hasta Cuenca y disfrutó de que su equipo favorito obtuviera el boleto a la instancia más importante del torneo. La celebración se encendió en el Paisa Pan, un lugar ubicado en la Av. Remigio Crespo y Agustín Cueva.

El hincha “canario” confesó que el sacrificio por apoyar al equipo fue “bárbaro”, aunque todo eso quedó justificado con lo hecho por Barcelona en la primera etapa del certamen. 

“El sábado a las 08:00 de la mañana estuve aquí (Cuenca) para canjear las entradas, luego  me regresé hasta mi tierra (Guayaquil) para traer a mis amigos y familia.

Llegamos a las 05:00 (domingo) para ver el partido. Todo eso no me importó, solo por ver a mi equipo ser candidato para levantar la copa”, acotó, mientras en una mesa sus acompañantes disfrutaban de unas cervezas, empanadas y arepas.

Junto al aficionado estuvieron su padre y a la vez tocayo, sus hermanos Fabián y Zaira, además de sus amigos Zoila y Johnny Castillo...  “y de yapa  tenemos a un emelecista, pero él está durmiendo porque nos tiene que manejar el carro para regresar”.

En el mismo lugar, hubo hinchas barcelonistas de otras provincias, que llegaron hasta Cuenca. Viviana Zumba y Carlos Méndez de Azogues; Javier Bautista de Manabí y Cristian Galarza de El Oro realizaron cánticos y vítores en favor de su club.

Dos cuadras más arriba, en la Av. Remigio Crespo y Alfonso Borrero, un grupo de 8 fanáticos con sus camisetas “toreras” gritaban: “Pongan hu... los toreros...”. Entre ellos estaba Dilan Granda, un bebé de 5 meses, quien lució la amarilla y unas gafas oscuras. (ACG)

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