Ahora ya no se puede decir “el gordo al arco”

27 de noviembre de 2011 - 00:00

En Quito se realizó un seminario dirigido a entrenadores de arqueros, donde se reunieron varios ex jugadores destacados del continente. Algunos para aprender y otros para impartir sus conocimientos por su larga trayectoria.

Miguel Calero, colombiano y ex golero del Pachuca mexicano; Aldo Bobadilla, paraguayo y hoy entrenador de arqueros de su selección; Óscar Ibáñez, argentino nacionalizado peruano y preparador de porteros de la selección del “Rímac”, y el uruguayo Lorenzo Carrabs, ex preparador de la selección ecuatoriana y ahora colaborador en el club Fénix de su país, fueron algunos de los referentes más importantes del seminario, que se cumplió hasta el jueves pasado.

Entre lo expuesto estuvo la idea de un golero ideal para la actualidad. “En esta posición uno se muere y no deja de aprender. Es importante que surjan nuevos prospectos. Actualmente, el portero tiene mayor importancia, entonces se le da la misma relevancia al entrenador de porteros”, aseguró Calero, quien se retiró el mes pasado y hoy trabaja en la preparación de arqueros del club.

Para el “Cóndor”, como lo llaman en Pachuca, lo ideal sería encontrar al portero integral. “Debería ser aquel que gane partidos, títulos. Que sea atajador, salidor, que juegue bien con los pies y que no solo se dedique a atajar, sino también que sea una parte funcional del engranaje del equipo”, comentó el ex jugador de 40 años.

“El puesto es demasiado riesgoso. Fallas una vez y tu error puede costar un partido, una final, un título... Por eso exige  concentración enorme durante todo el tiempo de juego”, añade Calero.

Para él, decidirse por la juventud o la experiencia es un debate trillado, que hoy ha pasado a segundo plano  en el fútbol. Él mira si el futbolista es bueno o malo, punto... pero ahora, reconoce, “la pauta la marcan los jóvenes, que tienen muchas ganas de aprender y de actuar a nivel internacional”.

Ibáñez, de 44 años y retirado hace dos, aseguró que la óptica hacia los goleros cambió con el pasar de los años. “Antes mandaban al arco al gordito, al que no sabía jugar bien. Ahora es todo lo contrario, porque debe ser el más inteligente, el que mejor visión de juego posea. Es decir, el más completo”.

Añadió que el golero debe ser “un jugador técnico, que sepa manejar las presiones, porque el fútbol de hoy se lo vive así y el arquero mucho más por su tarea dentro del juego”.

El argentino nacionalizado peruano nunca actuó fuera de América para ver de cerca el trabajo de los goleros del “Viejo Continente”. Sin embargo, para él la diferencia entre sudamericanos y europeos radica en la audacia de los arqueros de esta parte del mundo, que suelen arriesgar más en algunas de las jugadas. Para él los europeos son, eso sí, más técnicos.

Opina que  la selección ecuatoriana de fútbol tendrá arqueros de buen nivel para rato, por la juventud y talento de Máximo Banguera, Alexander Domínguez y Adrián Bone. “Justo hablé con Gustavo Flores (preparador de arqueros de Liga) sobre Domínguez y su gran momento. En cuanto a arqueros es impresionante lo que hoy tiene Ecuador”.

Por su parte, Carrabs afirmó lo contrario, en cuanto a las diferencias entre goleros de los dos continentes. Para él los sudamericanos son los más técnicos, mientras que los europeos son más “robotizados” con sus acciones en el campo de juego. “El europeo no tiene tanta pegada, no sale tanto del arco, no achica tanto como los nuestros”.

El portero ideal de Carrabs sería uno que “se las sepa todas”. Que salga bien, que tenga don de mando, y esté atento a las pelotas largas. Pero los goleros son seres humanos y no se puede alcanzar la perfección. Siempre van a existir errores y por esa razón todo el tiempo se deben corregir cosas...”.

Carrabs también afirmó que mientras él era entrenador de arqueros de la selección ecuatoriana (2005-2007, cuando era dirigida por el DT colombiano Luis Fernando Suárez), le dio la oportunidad a un joven Máximo Banguera, durante un microciclo en Guayaquil.

“Me criticaron mucho porque él en ese momento jugaba en la serie ‘B’ (con Espoli). Fui parte de su crecimiento y verlo hoy titular en la selección y con buenas actuaciones en Barcelona, es muy importante. Tuve buen ojo, entonces”.

El paraguayo Aldo Bobadilla, ex arquero de su país y seleccionado en varias ocasiones, comentó que el trabajo de los goleros es muchas veces poco valorado, a pesar del gran esfuerzo que realizan.

Para Bobadilla el balón también juega una parte importante en la actuación de los arqueros, porque sus materiales y sus características han cambiado constantemente con el pasar de los años. “La esencia del fútbol es el gol y siempre lo sufrimos nosotros, por los cambios constantes de esféricos”, aseveró el actual preparador de arqueros de la “albirroja”, que se sumó en junio de este año después de su retiro.

Los asistentes al seminario fueron algunos preparadores de arqueros de los clubes locales. Carlos Enríquez, que trabaja en esa área con Deportivo Quito, se mostró complacido por la oportunidad de intercambiar criterios con gente de más experiencia. “En todas partes es una prioridad tener un entrenador especializado en  arqueros y en Ecuador eso se ha establecido en la mayoría de clubes”.

En la ceremonia de clausura, el jueves pasado en la Casa de la Selección, Calero dijo una frase con la que todos los asistentes y vinculados de alguna forma al arco estuvieron, emocionalmente, de acuerdo: “Si volviera a nacer sería igual portero”.    

De esa forma podría resumirse la pasión de aquellos a quienes muchas veces, por una tarde mala, condenan ferozmente la hinchada; de la misma manera que, cuando tienen una buena, los ponen como “salvadores”.

Según los expertos, Ecuador tiene goleros variados, con diversas características y perfiles. Por esa razón dicen que no hay que preocuparse: la “Tri” tendrá arqueros para rato.

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