La fusión de institutos culturales recibe críticas de artistas y productores

- 30 de agosto de 2018 - 00:00
Uno de los ámbitos artísticos que está más cerca de ser una industria cultural es el cinematográfico, con un pico de 14 películas producidas al año, en 2014.
Foto: Santiago Aguirre

La entidad de fomento a las artes, innovación y creatividad está separada de la del cine y creación audiovisual. El Ejecutivo definirá si continúan así.

El pasado martes 21 de agosto se anunciaron algunas medidas económicas que el presidente de la República, Lenín Moreno, presentó para “reducir el gasto público” y disminuir el déficit fiscal.

Entre las acciones está la  eliminación de instituciones estatales, como ministerios, institutos, agencias y empresas públicas, además de fusiones y concesiones. La gestión de este Gobierno se inició con 40 ministerios, que se  redujeron a 27 y se apunta a que sean una veintena.

En cuanto el sector cultural varios actores sociales expresaron su preocupación porque el Instituto de Fomento de las Artes, Innovación y Creatividad (Ifaic) pase al Instituto de Cine y Creación Audiovisual (ICCA), entidades creadas por mandato legal, a través de la Ley Orgánica de Cultura que la Asamblea Nacional aprobó en diciembre de 2017 luego de una década de debates.

Antecedentes del ICCA
El Instituto de Cine absorbió al Consejo Nacional de Cinematografía del Ecuador (CNCine), que fue creado el 24 de enero de 2006 a través de la instauración de la Ley de Fomento de Cine Nacional.

Hace 12 años también empezó a funcionar el Fondo de Fomento Cinematográfico (FFC, parte del CNCine), dedicado a incentivar la producción fílmica local, cuya cifra de estrenos llegó a 14 películas por año, en 2014.

Además, el proceso del CNCine fue resultado de la autogestión de cineastas   hace varias décadas.

Jan Van Dierendonck, actual director del ICCA, señaló en una entrevista telefónica con este diario que la decisión de fusionar dicha entidad con el Ifaic debería estar a cargo de la Asamblea Nacional, pues “mediante un decreto ejecutivo no se puede cambiar lo establecido por la Ley de Cultura”.

Pese a que el decreto mencionado aún no se ha publicado, Van Dierendonck -quien está en el cargo luego de ganar un concurso público- cuestionó que la Presidencia considere esta medida como parte de los recortes estatales, pues “no fue dialogada con nadie en el sector”, ni con su ente rector que por mandato constitucional es el Ministerio de Cultura y Patrimonio (MCyP).

“¿Cuál es en realidad el objetivo? porque si es optimizar (los recursos) del Estado, yo tengo dudas. Se puede ahorrar un poco de funcionarios, cuatro o cinco, pero se crea un instituto grande, lo que es muy incoherente porque la cultura cinematográfica es una industria con empresas, un sistema de producción que no es el caso de las otras artes a las que apoya el Ifaic”.

El director del ICCA dijo que no se puede ir en contra del Estado, pero sí cree que esta fusión sería un retroceso para el sector porque durante 10 años se debatió la aprobación de la ley del ramo, tal como estipuló la Constitución de Montecristi “y ahora, si la cambian en un año, más eficaz no va a ser”.

La respuesta del Ifaic
El Sistema Nacional de Cultura, establecido a través de la Constitución y creado por medio de la Ley de Cultura, se subdivide en Memoria Social y Patrimonio Cultural, y en Artes e Innovación.

Para este último, la ley estipula la existencia del Ifaic; las Orquestas Sinfónicas y la Compañía Nacional de Danza; el ICCA; la Casa de la Cultura Benjamín Carrión; los teatros, salas audiovisuales, espacios de creación y centros culturales que reciban fondos del Gobierno Central, además de los gobiernos autónomos descentralizados y por Régimen Especial.

Consultado por EL TELÉGRAFO, Ronald Verdesoto, director del Ifaic, reiteró que “habría que hacer una reforma a la ley para cambiar la estructura orgánica de estos institutos” (el que dirige y el ICCA).

El funcionario contó que mantuvo diálogos con el escritor Raúl Pérez Torres, encargado del MCyP, quien “ha solicitado al Presidente que se analice este tema porque la operatividad de ambos institutos es alta y el Ifaic se ha constituido en el brazo ejecutor y operativo del Sistema de Cultura a través de asignación de fondos concursables para festivales, incluso emblemáticos y otros eventos”.

Verdesoto también recordó que la espera de una década para la aprobación de la ley cultural ha postergado la gestión de políticas públicas para creadores y artistas,  además de una línea de crédito para su actividad. “El impacto financiero de estas instituciones no es alto. Si se fusionaran, sus competencias no se eliminarían”, explicó.

Para el representante del Ifaic, que el Ifaic pase al ICCA significaría que “se deje de financiar el nivel jerárquico superior” del primero, “lo cual, hasta la fecha, sería un monto de $ 200.000 al año, lo cual es poco frente al Presupuesto General del Estado ($ 34.853 millones para el PGE 2018)”.

La reunión entre Pérez Torres y Moreno se daría en los días siguientes. Entre los incentivos que ya ha entregado el Ifaic este año están $ 500 mil para festivales emblemáticos de $ 3’000.000 que se otorgarían hasta 2021. “Es un pedido de los gestores culturales que continuemos trabajando desde las estructuras actuales”, concluyó Verdesoto. (I)  

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