Hidroeléctrica se convirtió en un atractivo turístico

- 15 de junio de 2019 - 00:00
Foto: Jimmy Tapia / El Telégrafo

Los rayos solares calientan rápido la piel y los cabellos en la ciudad de Yichang (China). Las personas usan sombreros, paraguas y gafas para evitar alguna quemadura.

Pese a ello, centenares llegan hasta allí para conocer las Tres Gargantas, la mayor planta hidroeléctrica del mundo (almacena hasta 39.300 hectómetros cúbicos y su capacidad total de producción es de 22,5 gigavatios. Abastece de luz al 3% del país).

Esta obra, cuyo fin original es producir electricidad, también es explotada como un sitio turístico.

Los buses, llenos de visitantes locales y extranjeros, se acumulan en el estacionamiento de esta obra, que empezó a construirse en 1994 y fue completada en 2009.

Los visitantes suben escaleras y pueden acercarse hasta barandales desde donde se aprecian las aguas del río Yangtsé, que suenan como una playa cuando las olas se extrellan contra las rocas.

Allí hay miradores desde los cuales se puede retratar la presa de 2,3 kilómetros de largo y 185 metros de altura. Muros de roca tallados con dibujos de dragones, esculturas de hombres y de libros decoran la infraestructura.

Una fuente instalada en el centro del complejo refresca el ambiente húmedo de esa parte del gigante asiático.

Algunos se hacen selfies al borde de las zonas permitidas, otros junto a los monumentos y los más atrevidos (como en la foto) se suben en una especie de pasarela.

Los visitantes, por obligación, tienen que caminar. Aunque también hay escaleras eléctricas para descender a otro sector. Allí hay artesanos que expenden camisetas con leyendas sobre la obra, blusas y adornos tradicionales. También hay un minimarket con alimentos típicos de la ciudad. (I)

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