Familiares de niños con cáncer se congregaron en una Ola de Luz

- 20 de octubre de 2019 - 00:00
La Ola de Luz fue un homenaje a los niños que han perdido su batalla contra el cáncer. Cada asistente tenía una historia personal y encontró la oportunidad de compartir con otras personas.
Foto: Lylibeth Coloma / El Telégrafo

La Fundación Fuerza Dorian, que ayuda a los pequeños que luchan contra esta enfermedad, realizó el evento en el que se dieron charlas y finalizó con una oración y la encendida de las velas, como homenaje a los menores fallecidos.

El tenue fulgor de las velas encendidas al caer la noche iluminó las penumbras en el espacio donde estaban congregadas cerca de 50 personas, todas unidas por un vínculo común: el cáncer.

La enfermedad tocó a cada familia presente en el evento. Todos tienen un hijo, un sobrino, un primo, que padece este mal. En algunos casos lo han superado, en otros han perdido la batalla y, como ellos dicen, han “ganado las alitas” para convertirse en ángeles.

Estas personas se reunieron para compartir un momento íntimo, escuchar charlas acerca del cáncer, reflexionar y fortalecer ese lazo que los ha convertido en una familia, ya que entre ellos se apoyan y se aconsejan. Y las velas simbolizaron un homenaje a sus seres queridos víctimas de la enfermedad.

El evento se denominó la Ola de Luz y fue organizado por la Fundación Fuerza Dorian en el hotel El Escalón, ubicado en las calles Diagonal y Circunvalación Sur, en Urdesa, norte de Guayaquil.

Aquí participaron conferencistas como la pediatra Gina García, la nutricionista Cristina Bajaña de Flores y la economista y teóloga Itzel Navas, quien se refirió a cómo ser feliz a pesar de las circunstancias.

Cada una habló sobre su especialidad y respondió algunas preguntas de los asistentes. De esta forma el acto se convirtió también en un espacio para que todos fortalecieran sus conocimientos.

Para Jéssica Camejo cada evento, cada persona que ayuda, cada consejo que ofrece, cada vida que tiene la oportunidad de cambiar, es un homenaje a su hijo Dorian, fallecido hace 3 años por una leucemia. Él fue el primer angelito de la Fundación.

Jéssica es la fundadora y presidenta de Fuerza Dorian. En el dolor por la pérdida del cuarto de sus cinco hijos, quien tenía 10 años cuando perdió la batalla contra el cáncer, esta luchadora mujer encontró la fuerza para ayudar a otros padres que pasan por la misma situación.

cáncerEn el hotel El Escalón, en Urdesa, se realizó el evento, organizado por Jéssica Camejo (centro). La cantante Lila Flores (d) dio su testimonio. Foto: Cortesía Fundación Fuerza Dorian.

Una promesa de amor

Crear la fundación fue una forma de cumplir el último deseo de su pequeño. “Mientras estuvo hospitalizado, a Dorian le regalaron una alcancía. Él quería llenarla para poder ayudar a los niños que estaban al lado suyo. Antes de fallecer me pidió que siguiera ayudando a los niños”.

Con el evento Ola de Luz, se buscó compartir mensajes de prevención mediante las charlas de las expertas. “Tratamos de que la enfermedad no nos haga decaer, sino que nos impulse a seguir adelante en familia, con amor”.

Un objetivo de la Fundación es crear un comedor solidario, donde las familias que viajan a Guayaquil para los tratamientos de sus hijos, encuentren un almuerzo gratuito y así tengan una preocupación menos. “Estamos avanzando poco a poco, seguimos tocando puertas y estamos seguros de que pronto cumpliremos esta meta”, señaló Jéssica.

Quien desee contactarla puede ubicarla en las redes sociales de la fundación.

cáncerLa teóloga y sicóloga Itzel Navas dio una charla acerca de cómo ser feliz a pesar de las circunstancias. Ella fue una de las expertas participantes. Foto: Lylibeth Coloma / El Telégrafo

Sandra Arce también acudió a la Ola de Luz con su hijo de 14 años, quien padece leucemia. El adolescente lleva 4 años con la enfermedad y en enero de 2019 tuvo una recaída. Ahora está con quimioterapia y la madre confía en que saldrá adelante.

Para ella, compartir con personas que se encuentran en su misma situación es un apoyo. “Ellas nos aconsejan, nos dicen qué hacer, nos ayudan a luchar y no dejarnos vencer, por nuestros hijos”.

Considera que son como una gran familia, que se cuida entre sí. La mujer es de Esmeraldas y viaja a Guayaquil cada vez que su hijo tiene tratamiento. “Me alojo en un albergue por el tiempo necesario. Esta vez llevamos un mes que no regresamos a casa, pues él está en quimio y las defensas se le bajaron”, relató.

Sobre las charlas destacó los consejos de los expertos acerca de la correcta alimentación para los enfermos de cáncer. “Es una alimentación más variada, con frutas, vegetales. Las carnes también, pero en menor proporción”.

Además, las expertas les aconsejaron no hacer caso de la infinidad de mitos existentes en cuanto a tomar productos que supuestamente combaten la enfermedad.

En el evento también intervinieron los teólogos Josué Barahona y Anita Pionce. Ellos dieron un mensaje espiritual para enfrentar el dolor. Contaron cómo un joven que hacía deportes extremos quedó paralítico en un accidente. Y decidió usar esa circunstancia para dar charlas, ayudar a otros y difundir su ejemplo de esperanza.

“Él decidió vivir”, fue el mensaje que llevó este joven y que compartieron Josué y Anita para decirles a los asistentes que ese dolor y, en algunos casos, esa pérdida de su ser querido, deben canalizarlos para ayudar a los demás.

El evento finalizó con el encendido de las velas, que fue un momento de comunión para todos. (I)

cáncerLa encendida de las velas fue el momento más conmovedor de la noche. Aquí los asistentes recordaron a sus seres queridos, muchos ya fallecidos. Foto: Lylibeth Coloma / El Telégrafo

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