Birrete y toga para 154 nuevos abogados

- 04 de julio de 2018 - 00:00

Las 10:57 del 28 de junio de 2018 quedará perenne en la mente de Anthony Joao Silva Mayorga (25), uno de los 154 jóvenes que luego de transitar cinco años nítidos por el sendero de las aulas y los exámenes, obtuvo el título de Abogado por la Facultad de Jurisprudencia de la Universidad Central, fundada el 19 de mayo de 1651, que actualmente tiene 40.000 estudiantes.

Mujeres con vestidos y zapatos de todos los colores, diseños y portes y hombres con terno impecable, arribaron presurosos desde las 08:00 del jueves pasado y se colocaron en fila para ingresar al Teatro Universitario, en Quito.

Pero no llegaron para ver una obra teatral del género comedia, tragicomedia, melodrama, farsa o pieza, ceñida a un guion de alguno de los padres de la dramaturgia griega como Esquilo,  Aristóteles, Eurípides o Sófocles, sino para participar en una escena de la vida real: la graduación de sus parientes.

Afuera, dos personas, con cámara en mano, “amarraban” los contratos para, por $ 10, tomar la foto del recuerdo a cada graduado.

A las 10:20 arrancó el solemne acto con el himno nacional. Los dos pisos se llenaron con los dos invitados por cada graduado, así como con los docentes y las autoridades.

Quienes alcanzaron el éxito académico, lucieron la toga o túnica y el birrete o gorra con forma prismática y borla colgada. En el siglo XIV, ese atuendo identificaba a la clase estudiosa, a los artistas y humanistas. “Terminan por ahora una etapa de la vida estudiantil, porque el aprendizaje del Derecho no termina nunca”, dijo a las 10:25 Patricio Salazar, director de Carrera. Indicó que no es suficiente que hayan leyes, sino que sean justas y que los abogados y jueces las hagan cumplir “sin favorecer a una sola clase social”.

De 10:37 a 11:00, en orden alfabético y en grupos de 10, fueron llamados al escenario: subieron cinco gradas del lado izquierdo y se colocaron frente a cada miembro de la mesa directiva. Se efectuó la investidura y entrega de las actas que los acredita como abogados. Luego bajaron por las cinco gradas del lado derecho, se tomaron fotos, sus familiares los aplaudieron y volvieron a una de las 14 filas con 16 asientos cada una.

A las 11:07 se les tomó juramento. Entonces, en señal de “liberación” se sacaron el birrete y lo lanzaron al aire. El acto concluyó a las 11:59 e inició la vida profesional de 154 jóvenes, entre ellos Diana Yánez (23), quien se graduó con la nota perfecta: 20/20, un orgullo de todos. (I)

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