Vosotros no sois ustedes

- 13 de noviembre de 2018 - 00:00

En toda Hispanoamérica, usamos el pronombre ustedes para la segunda persona del plural, conjugado como tercera del plural. Un ahorro idiomático que se ve en otros idiomas. En inglés, por ejemplo, tú, usted, ustedes y vosotros se han fundido en ‘you’.

En el portugués del Brasil ha desaparecido el pronombre de segunda persona singular (tú) y solo persiste ‘você’ (usted). Ahora ‘você’ es el término informal. Para el trato formal se usa tercera persona del singular, como si nos refiriéramos a alguien ausente.

Si vivieras en el Brasil, a una dama que te acaban de presentar, la saludarías así: “Como está a senhora?” (¿Cómo está la señora?). Mi escaso conocimiento del japonés me impide hacer una analogía, pero me han dicho que esa forma impersonal del portugués brasileño se parece a una forma japonesa de cortesía.

El siglo XVIII, en Iberoamérica, desde los colonizadores hasta los esclavos se trataban -entre los de su misma clase- de Vossa Mercê en las colonias portuguesas y de Su Merced en las colonias españolas; de ahí vienen ‘você’ y usted, respectivamente. Era un proceso de igualación que mostraba nuestra rebeldía contra la Corona española en épocas coloniales y que continuó en la República.

Los esclavos trataban a sus amos de “su merced” y usaban el mismo trato con su familia, como se veía en la telenovela brasileña Xica da Silva. En la Sierra ecuatoriana, hace medio siglo, llamaban ‘doña’ a la campesina que vendía frutas en la calle. ¿Rebeldía o sarcasmo?

En Hispanoamérica, ‘vosotros’ suena afectado. Solía usarse en los discursos (ahora menos) y hasta causa risa, al menos cuando se usa con formas verbales incorrectas (“vosotros me conocen” en vez de “vosotros me conocéis”). En un país sudamericano, hace unos años, se dijo que apareció la Virgen en una montaña y que hablaba mediante una médium.

Esta última era una jovencita que lucía sincera. Pero su credibilidad cayó cuando habló algo así: “Vosotros debéis orar y tienen que permanecer juntos” (en vez de ‘tenéis’). (O)