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Ecuador/Jue.28/Oct/2021

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Magno Marriott Barreto

Un baile de libertad

18 de septiembre de 2021 00:29

En Septiembre de 1820 un grupo de patriotas guayaquileños planificaban la independencia política de la Gobernación Militar de Guayaquil, creada por el Rey Carlos III en 1763.

Surgen los nombres de José María de Antepara y Arenazas; José de Villamil y Joly; Jacinto de Bejarano; José Joaquín de Olmedo y Maruri; Gregorio Escobedo y Rodríguez de Olmedo; Rafael María Ximena y Larragobeitia; Francisco Roca y Rodríguez; Pedro Morlás. Junto a ellos se encuentran cuatro oficiales del ejército español que procedentes de Lima han arribado a Guayaquil y se han sumado a los ideólogos de la Libertad: El Sargento Mayor León de Febres Cordero y Oberto; los Capitanes Luis Urdaneta y Farías; Miguel de Letamendi y su hermano.

Los domicilios de varios jefes patriotas constituían el espacio para reuniones y cónclaves políticos, especialmente la casa del General Villamil y su esposa Ana Garaycoa y Llaguno , situada en la Calle de la Orilla, es decir frente al Guayas (actuales Malecón Simón Bolívar y Nueve de Octubre).

A fines de Septiembre llegan a la Ciudad noticias del Norte y del Sur, alentadoras para la causa de la Libertad: El General Bolívar se encuentra combatiendo en los llanos del Orinoco; el General San Martín y el Ejército de los Andes, han desembarcado en las playas del Virreynato del Perú, en el Puerto de Pisco y allí se encuentra el Cuartel General de San Martín.

Para los Patriotas Guayaquileños, es necesaria la definición de una estrategia y es imperativo encontrar un momento. Al Gobernador Vivero y Salavarría le llegan noticias de que se fragua una conspiración para derrocarlo y proclamar la Independencia de España.

En esas circunstancias, la mañana del Domingo 1 de Octubre de 1820 en la casa del General Villamil se encuentra de visita Don Pedro Morlás, Tesorero de las Cajas Reales y su joven hija de 15 años, Isabelita Morlás y Tinoco, de quien se había prendado el Sargento Mayor León de Febres Cordero. Isabelita expresó sus deseos de bailar al General Villamil, quien contestó: “niña, bailará usted esta noche”.

El General y su esposa cursaron invitaciones para las siete de la noche de ese día a fin de celebrar una reunión social y un baile en su domicilio. Se había encontrado el momento y sitio oportunos para tomar decisiones por la causa libertaria.

A partir de las siete de la noche muchos convidados están presentes y el baile se desarrolla entre polcas y saraos. En una pequeña sala aparte se congregan Villamil, Antepara, Escobedo, Febres Cordero, Urdaneta, Letamendi etc. Discuten si es necesario esperar noticias de Bolívar y San Martín o Guayaquil debe proclamar su Independencia a la brevedad posible y servir de apoyo con su puerto y población a las operaciones militares de ambos generales. Se decidió esta última opción.

Guayaquil debía proclamar su Emancipación como máximo el 15 de Octubre.

Aquella reunión de Jefes Patriotas, fue denominada “LA FRAGUA DE VULCANO”, pues del yunque de aquel dios de la mitología griega, surgen las chispas de la Libertad y los fuegos de la Independencia.

Al amanecer del lunes 9 de Octubre de 1820 Guayaquil fue libre por el esfuerzo y voluntad de sus hijos.

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