Subsidios del siglo XX

- 06 de agosto de 2018 - 00:00

En la campaña presidencial de 1976 en Estados Unidos, Ronald Reagan enfiló sus críticas al sistema de subsidios y ayudas sociales. Expuso el caso de una mujer que se había comprado un lujoso auto Cadillac gracias a los bonos, descuentos y ayuda estatal. Su propuesta fue simple: la gente merece mejorar sus ingresos trabajando y no con dinero regalado.

Existen 6 programas de ayuda en el país de Reagan: el seguro de salud para desempleados, las estampillas de alimentos, un programa de asistencia temporal para familias necesitadas, un bono que complementa el ingreso familiar, un crédito tributario basado en los ingresos declarados y asistencia para adquirir vivienda.

Los precios de la gasolina y del gas de uso doméstico son los del mercado. Pero claro, hay herramientas e incentivos para equilibrar la balanza. Las ciudades construyen carreteras con carriles especiales para los vehículos con más de un pasajero y el transporte público funciona. Así la gente maneja menos y tiene otra opción si no puede pagar una gasolina cara.

Y las estampillas de comida, que antes literalmente lucían como calcomanías, ahora son tarjetas de débito aceptadas en supermercados y farmacias.

El debate siempre abortado de la eliminación de los subsidios lleva décadas en el Ecuador. El fantasma de un gas más costoso le dio un empujón final a Abdalá Bucaram. La revisión de los mecanismos y de las bases de datos siempre luce como una asignatura pendiente. Algo se avanzó en la facturación de servicios como el agua potable y la energía eléctrica.

¿Qué hicimos en estos años? Argentina empezó a despachar gas de uso doméstico por tuberías a barrios marginales, de tal manera que puede focalizar un subsidio de manera inteligente. En Ecuador los tanques se siguen escondiendo y contrabandeando. Recuerden que la gasolina y el gas son significativamente más baratos que en Colombia y Perú.

En 2010, los granjeros kenianos podían ya hacer pagos y recibir dinero en sus teléfonos a través de un sistema de depósitos electrónicos llamado MPesa. Nosotros tenemos grandes y profundos baches en bancarización. Una medida compensatoria por esta vía tampoco sería eficiente.

Por cierto, en EE.UU. Ronald Reagan ganó con el 61% de los votos porque en efecto, parecería ser que la gente aprecia más un sueldo fijo a un descuento invisible. (O) 

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