Reflexiones e interrogantes

- 24 de agosto de 2020 - 00:24

Estamos a las puertas de un nuevo proceso electoral, donde más de 13 millones de ecuatorianos iremos a las urnas para otorgar nuestra confianza a quienes nos representarán, básicamente en la Presidencia, vicepresidencia y en el Poder Legislativo.

Ayer culminó el lapso de tiempo que tenían las organizaciones políticas para cumplir con el ejercicio de reunión interna, cuyo resultado es la elección, de entre quienes conforman cada organización política, de sujetos políticos, los cuales, previo a la venia de la autoridad electoral respecto a la verificación del cumplimiento de requisitos y la no incursión en prohibiciones, de ley, y de aceptar la moción de la organización política a la que se pertenecen, estarán listos para la carrera electoral 2020-2021.

Pero, qué tenemos los ciudadanos: errores: a) en los binomios presidenciales: prácticamente todos los presidenciables son hombres, y una minoría donde la presencia de mujeres está pero para la vicepresidencia, como “premio consuelo”; b) buen número de organizaciones políticas que “se han llenado la boca” aseverando “relevo generacional”, “confianza en los jóvenes”… pero resulta que en sus listas para candidatos legislativos, al parecer la regla era que los jóvenes “aspiren” a ser alternos, y no titulares; y, c) (salvo pocas excepciones) organizaciones políticas electorales: solo se activan antes del inicio del proceso electoral, si ganan o incluso si pierden, desaparecen, funcionalmente hablando.

Interrogantes: inmadurez, egoísmo, burla (al jactarse de brindar oportunidad a jóvenes, pero ellos son víctimas del oportunismo), o es que aún hay organizaciones políticas donde hay dueños y esclavos, y no dirigentes y simpatizantes y donde la dinámica está en que los dirigentes dan espacio a simpatizantes para que también estos últimos puedan tomar las riendas y ser representantes, y ya no representados. (O)

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