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Ecuador/Vie.30/Jul/2021

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Simón Zavala Guzmán

Pueblo de Nicaragua S.O.S

23 de junio de 2021 00:51

Los principios del Derecho Internacional Americano de “No Intervención” y “Autodeterminación de los pueblos” no pueden servir de parapeto para que tiranías criminales se amparen en ellos.

En la década de los setenta Nicaragua y su pueblo vivían una desgraciada tiranía  manejada por el último de la dinastía de los Somozas, el “Tachito”. Un tipo prepotente, desalmado, psicópata, ególatra y asesino que quería quedarse indefinidamente en el poder y que contaba con el apoyo del gobierno norteamericano.

En Nicaragua, apareció el Sandinismo, un movimiento revolucionario que buscaba la liberación del pueblo de Nicaragua. En 1.979 triunfó el Sandinismo y se nombró una Junta de Reconstrucción Nacional presidida por Ortega.. En 1.984 se realizaron elecciones y Daniel Ortega fue proclamado Presidente de Nicaragua. Poco a poco, éste seudo revolucionario fue dando muestras de sus ambiciones y de su actitud autoritaria. Tras de él, su mujer Rosario Murillo se iba convirtiendo en el verdadero poder. Estados Unidos, desde el inicio del primer gobierno de Ortega, financió un ejército mercenario denominado la “Contra” y Nicaragua empezó a desangrarse en una guerra intestina que dejó muchas víctimas pero que consolidó a Ortega. Sin embargo, el Sandinismo siguió en el poder con un breve paréntesis: el gobierno de Violeta Chamorro hasta la fecha.. Algunos de los líderes de la Revolución Sandinista como el gran poeta padre Ernesto Cardenal, los escritores Sergio Ramirez, Gioconda Belli, Omar Cabezas Lacayo, Tomás Borge y otros se retiraron cuando comprendieron que Ortega era un sujeto con una ambición de poder desmedida y que traicionaba  los principios revolucionarios que los llevó a la lucha. Años antes, Humberto Ortega, que había sido Ministro de Defensa del gobierno de su hermano, se fue a Costa Rica robándose quinientos millones de dólares. Daniel Ortega, inició una cacería represiva a lo interno del Sandinismo quedándose únicamente con sus esbirros y con todos los poderes en sus manos. Y Nicaragua, desde 1.984 poco a poco perdió la esperanza de vivir en democracia

Hoy, lo estamos viendo de cuerpo entero. Puso a su mujer, como Vicepresidenta, persigue y apresa a sus posibles opositores como candidatos y busca quedarse otro período más. Pienso que el Tratado de Asistencia Recíproca debe ser reformado diametralmente para que los países democráticos puedan intervenir directamente en estos países donde hay tiranías, se oprime a sus pueblos, se asesina, tortura y se encarcela a los opositores; para establecer un sistema democrático. No queda otra.. 

 

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