Oportunidad histórica de AP

- 14 de mayo de 2014 - 00:00

Superando discrepancias, Doris Soliz tiene la oportunidad histórica de fortalecer Alianza PAIS, redoblando los esfuerzos de Ricardo Patiño y Galo Mora, y convertirla, más allá de fines electorales, en una poderosa organización política revolucionaria, para respaldar de mejor forma al gobierno que ha impulsado cambios profundos y creado una  nueva institucionalidad.

Tiene gran respaldo popular y se ha comprometido ante el pueblo a iniciar otras reformas, como la agraria, urbana y la transformación del viejo modelo dependiente primario exportador por el de desarrollo industrial diverso, basado en el cambio de la matriz energética, con el desarrollo hidroeléctrico, la nueva refinería, lo que permitirá a su vez el desarrollo de la industria petroquímica.  

Todo esto, junto a la reforma educativa, programas de capacitación, desarrollo tecnológico, reforma universitaria y políticas de adopción del conocimiento universal, necesario para consolidar la soberanía nacional, gracias a la cual recuperamos el petróleo, se defienden los recursos naturales y el ambiente y se ejecuta una política internacional de integración, solidaridad y paz.

Construir Alianza PAIS en ese contexto es una gran tarea de interés nacional, que demanda un alto espíritu democrático para  poder convertir a más de un millón de adherentes en militantes organizados y vinculados en la acción política con millones de electores que respaldan la Revolución Ciudadana.

Los bolivariano–alfaristas de ABA, cofundadora de AP, creada en 2005 con el concurso del Movimiento Ecuador Siglo XXI, excompañeros de AVC, Partido Liberación Nacional y otros liderados por el general Vargas Pazzos, han comenzado con nuevos bríos la gran tarea para lograr ese empeño y han ratificado su propuesta del año 2008 de crear el Partido de la Revolución Ciudadana. No obstante, respetando las resoluciones de la convención reciente, contribuirán como parte del mismo al fortalecimiento del Movimiento AP.

En esta etapa de transición se han propuesto, a través de los Comités de la Revolución Ciudadana (CRC) bolivariano-alfaristas, organizar un nuevo encuentro nacional para conocer y debatir los contenidos esenciales del Socialismo del Siglo XXI, en el que participarán invitados especiales, entre otros, el principal dirigente del proceso, Rafael Correa, además de  Ricardo Patiño, Melania Mora, Doris Soliz y compañeros de otros países que explicarán sus modelos y experiencias.

Con este proceso de transición, que requiere organizar asambleas y convenciones en todo el territorio nacional, se debe elegir democráticamente a los dirigentes cantonales, provinciales y nacionales, es decir a través del voto secreto, como ahora se exige a las organizaciones laborales.

Ello coadyuvará a terminar con la nociva presión de grupos anónimos que se han organizado con fines utilitarios, ejerciendo presión perjudicial en la nominación de candidatos y dirigentes sectarios, que han impedido la adhesión al proceso de cambios de las organizaciones políticas, sociales y productivas democráticas, con una clara táctica de alianzas, fundamental para sostenerlos.