Ley para adultos mayores

- 06 de octubre de 2018 - 00:00

El 19 de julio de 2018 la Asamblea Nacional aprobó con 115 votos, por unanimidad, la Ley del Adulto Mayor. Los medios de comunicación informaron profusamente sobre esa aprobación. La ley pasó al Ejecutivo, pero dos meses después no hay noticias de ella.

La Universidad del Adulto Mayor de Cuenca y otras instituciones académicas, como la Universidad Católica de la misma ciudad, presentaron aportaciones, pero se desconoce si se incluyeron. Los adultos mayores están destinados a jugar un rol trascendental en el mundo y en Ecuador durante el siglo XXI, por su saludable entereza y experiencia actual, no solo por el incremento de su número. Para satisfacer sus necesidades nutricionales, afectivas, de ejercicio físico, así como de conocimientos, sentimientos, creación, recreación, identidad cultural, y otras, requieren de pensión y vivienda universal, así como otros privilegios para su desarrollo integral.

La ley antigua (“anciana” como su nombre) ya no tenía sentido. Los adultos mayores son hoy sanos y fuertes y colectivamente reclaman sus derechos. Desde los 65 años la vida es optimista, útil, aún productiva, y es menester prepararse para vivir hasta los 100. En “hospitales del adulto mayor” deben atenderse los enfermos, y en hogares adecuados los no autosuficientes. “Hospitales de día” deben atender terapias ambulatorias. Allí la medicina y geriatría devolverán la salud, pero la salud no es solo la ausencia de enfermedad sino la satisfacción de todas las necesidades humanas.

Por sus derechos, sus aportes, requieren privilegios y protecciones de la nueva ley. No debe considerarse al adulto mayor viviendo una etapa teleológica final de deterioro inevitable, pues cada edad tiene sus cualidades, y ellos deben celebrar la vida, pensando en su potencial físico, subjetivo y social. El presente del adulto mayor puede ser maravilloso. No se trata de “envejecer” sino de vivir placenteramente cada instante de una vida saludable. Comparada con no existir, la vida es fascinante.

La capacidad de la actual Ministra del MIES garantiza que se den, ojalá pronto, aportes necesarios a la ley aprobada por la Asamblea. (O)