La agenda neoliberal

- 28 de marzo de 2018 - 00:00

La derecha busca dividir a las fuerzas democráticas y liquidar el proceso de Revolución Ciudadana. No es sincera su posición frente al Gobierno. Quiere volver al pasado. Cuenta con los  economistas ortodoxos, defensores del viejo poder, regentado por el FMI y su modelo neoliberal que presiona por medidas en función de los intereses de los grupos económico-financieros, vinculados a las transnacionales. Aboga por sus viejas recetas; cada vez se evidencian como críticos del Gobierno y reclaman que apruebe su plan económico, a la medida de los intereses que representan.

Gobiernos que atracaron los dineros públicos hipotecaron la nación con altos y onerosos endeudamientos; festinaron el petróleo, entregando el 80% de sus recursos, perjudicando al Estado, pretendieron privatizar la seguridad social, mal utilizaron sus fondos. Entregaron el manejo y control financiero a ciertos banqueros, que asaltaron el ahorro nacional e impusieron el salvataje estatal bancario, asumieron su deuda y la de empresarios con la sucretización.

No es extraño que la Democracia Popular de Osvaldo Hurtado, aunque esté en escombros, se una a CREO. Es infamante leerlos y escucharlos gozosos de los fallos judiciales en favor de poderosas petroleras; de las tardías sentencias del TC para que se paguen los aportes del Gobierno al IESS; de la cuantificación indiscriminada de la deuda, que ellos renegociaron tantas veces, por arriba del valor del PIB. Ahora buscan eliminar impuestos en su beneficio y piden  liquidar o focalizar los subsidios, que  establecieron como política social de cuentagotas, pretendiendo disimular los paquetazos.

Quieren desmantelar el Estado, mandar al desempleo masivamente a los servidores públicos, frenar los proyectos sociales. Dicen defender la dolarización, que la impusieron como extensión del salvataje bancario, pero critican las salvaguardias y el ISD; exportan sus capitales a los paraísos fiscales. Pretenden liquidar la empresa estatal Seguros Sucre, desmantelar sus negocios con el Biess, IESS y empresas públicas y, por cierto, debilitar al Estado.

Pura hipocresía, lo que en el fondo la derecha busca es liquidar la Revolución Ciudadana, la que hay que ajustar y  defender; por ello la necesidad de un plan objetivo, adecuado al momento económico difícil. (O)