La cuestión indígena

- 23 de octubre de 2019 - 00:00

Es un tema amplio y complejo, que alude a un sector olvidado de la población que merece otro destino.

El Ecuador es un país andino que tiene raíces indígenas. Aunque su mayoría es mestiza, nadie puede desconocer sus ancestros que forman parte de su matriz étnica y cultural, desde hace 527 años. Si hablamos de porcentajes, más del 30% de su población tiene esa impronta y carácter, que constituyen el ser nacional.

La cuestión indígena tiene relevancia histórica, social, cultural, política, económica y ambiental. Los estudios sobre la materia llenarían volúmenes de defensores y detractores de los indígenas, que desde la denominada conquista, descubrimiento o encuentro fueron los ejes de un proceso inacabado e influyen notoriamente hasta hoy.

¿Por qué razones? Porque los indígenas, desde tiempos remotos, fueron discriminados, excluidos y relegados por las élites. Pese a ello, los avances han sido interesantes: el Ecuador se reconoce como un país plurinacional, multicultural y multiétnico. Los indígenas tienen un sistema de educación intercultural, la justicia indígena está valorizada y el acceso a la salud está garantizado por un Estado benefactor.

El grave problema del Ecuador es la pobreza estructural que, en esencia, se halla en la ruralidad donde se observan espacios que reproducen el círculo de la pobreza extrema. Esta situación es una deuda social que los sucesivos gobiernos no han pagado al sector indígena que, por derecho, requiere acceso a lo básico: agua potable, alcantarillado, seguridad alimentaria, educación de calidad, apoyo a la agricultura y sobre todo oportunidades para mejorar su calidad de vida.

No es posible que en pleno siglo XXI los niños indígenas nazcan en situación de vulnerabilidad y sean candidatos para engrosar la informalidad, la pobreza y otros tipos de violencia. Un agresivo programa de gobierno debe organizarse con los propios indígenas, para construir nuevas políticas sociales, con la sostenibilidad debida y el soporte de un Estado que no solo garantice los derechos, sino que aplique estrategias en los hechos. ¡La cuestión indígena nos concierne a todos! (O)