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Ecuador/Jue.6/May/2021

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Gabriel Hidalgo Andrade

Enemigos del centro

04 de octubre de 2020 00:00

Desde el retorno democrático, la tendencia indica que los partidos con membretes de centroizquierda e izquierda radical que compitieron por la presidencia fueron alrededor del 30% en cada uno de ambos casos. Mientras que los partidos de centroderecha y de derecha radical fueron el 25% y el 15%, en ese orden. Esto quiere decir que, a nivel partidario y electoral, la izquierda domina la escena electoral en el Ecuador. Algunos luego se derechizaron, pero ese es otro asunto.  

En las 11 elecciones presidenciales desde el retorno a la democracia, el 84% de los votos se concentró gradualmente en los 4 partidos situados en la cúspide. Eso significa que los 6 últimos se dividirían el 16% de los votos restantes, también escalonadamente.

Tras encontrar similitudes de organización, formatos ideológicos y coyunturas, y si se miran las 10 primeras candidaturas promediadas en cada elección, según su posición en la tabla de resultados, se han encontrado ciertas propensiones al comportamiento electoral en Ecuador. Así, casi siempre la centroizquierda ocupa los primeros puestos de la cúspide, después le sigue la centroderecha con menos candidaturas y votos, pero muy de cerca. Luego, otra vez lo mismo hasta la quinta candidatura. Desde aquí, casi siempre están presentes los radicalismos de izquierda y derecha, y más los primeros que los segundos, disputándose el sótano de las preferencias.

Por esto el centro pluralista debe concertar, impulsar una candidatura única y evitar el fraccionamiento del voto. Un solo candidato de la tendencia podría arrancar de aproximadamente el 35% de las preferencias promediadas conservadoramente entre el tercer y sexto lugar de una eventual tabla de resultados. El objetivo sería escalar al primero y segundo puestos, confrontar a las fuerzas retardatarias, evitar que intenten ocupar un espacio en la centroizquierda y arrinconarlos en una cifra, tradicional para los radicalismos, así como disputar el balotaje con la derecha conservadora. (O)