Ecuador: nuestra tarea urgente

- 12 de mayo de 2019 - 00:00

Es positivo que el gobierno nacional convoque a dialogar para concretar los grandes acuerdos que el país requiere luego de constatar las graves secuelas heredadas de una década de erradas políticas, sobre todo, del campo económico, que no han permitido superar problemas estructurales, especialmente sociales.

Ante la crisis multidimensional actual esperamos que los actores llamados a consensuar representen a amplios sectores y que acudan con voluntad de situar por delante lo prioritario y urgente, antes que intereses políticos coyunturales.

El Acuerdo Nacional propuesto se enmarca en los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030, sobre ámbitos sensibles del futuro inmediato: educación, seguridad social, empleo, democracia, cambio climático, seguridad ciudadana, combate a las drogas y lucha contra la corrupción.

Por esto, seguramente los ejes que coparán la atención en los años inmediatos serán: lo fiscal, que comprende el manejo sano de las finanzas públicas -ingresos y gastos-, atracción de inversiones, exportaciones, producción; políticas sociales, para ubicar un punto de equilibrio entre la profundización de los derechos y el correcto manejo de los recursos -calidad del gasto, redistribución-; productividad y competitividad, mediante la eliminación de costos y escollos burocráticos.

Incidir positivamente en las áreas señaladas implicará el diseño profesional de políticas públicas y reformas jurídicas necesarias.

Algunos debates que aún son existenciales en nuestro medio, por ejemplo, sobre los derechos y las libertades básicas, la explotación de los recursos naturales, la orientación de la política exterior, ya no lo son en otros países que lograron arribar a históricas coincidencias políticas, como Alemania, Noruega o Polonia.

Nuestra sociedad tiene una tarea urgente: esforzarnos en un serio ejercicio de reconversión para enfrentar la época de vacas flacas, no repetir errores del pasado y encontrar el camino del bienestar. (O)