Juana Neira

El Día Internacional del Libro

24 de abril de 2020 00:00

Desde el 23 de abril de 1926 se celebra en todo el mundo, el Día Internacional del Libro. Esta fecha fue escogida por la Conferencia General de la UNESCO para rendir un homenaje a grandes representantes de la literatura universal, autores que colocaron al libro y la lectura en un pedestal muy importante para la humanidad. Ellos son Miguel de Cervantes, Shakespeare y el Inca Garcilaso de la Vega, quienes fallecieron un 23 de abril de 1616.

La idea original de dicha celebración se generó en Cataluña, por el escritor valenciano Vicente Clavel Andrés, quien propuso a la Cámara Oficial del Libro de Barcelona en 1923 y fue aprobada por el rey Alfonso XIII de España en 1926. El 23 de abril también coincide con el día de Sant Jordi – San Jorge, así se volvió una tradición, el regalar una rosa al concluir una lectura, evento o pregón y también que los enamorados o personas cercanas, intercambien una rosa y un libro.

Hoy en medio de esta pandemia, con más vigor, debemos festejar al libro y la lectura, porque son la mejor opción para resistir este aislamiento. Pienso que es una gran oportunidad para crear el hábito lector, especialmente en niños y jóvenes.

Hoy, en que la casa es el mejor refugio para reencontrarnos, propongo un acercamiento a la lectura desde el placer. Les invito a crear un pequeño “rincón de lectura” en el que la familia se reúna en torno al libro y al disfrute de sus voces y sus historias. La lectura abre las puertas de la imaginación, el conocimiento, le pone alas a la inspiración. Nos conecta a la piel de otras personas – personajes, nos permite vivir otras vidas, otros amores, nos deja explorar y apropiarnos de paisajes insospechados. La lectura activa y libera nuestras emociones como el miedo, la alegría, la nostalgia, la ira, el amor.

La lectura potencializa nuestra capacidad de asombro, nos sensibiliza frente a la condición humana y sus vacíos. La lectura en voz alta es un acto de amor, en el que rozamos el corazón de quien nos escucha Esta transferencia de saberes, sensaciones y fantasía, marcará para siempre nuestras vidas.

¡Que viva el libro y la lectura! (O)

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