Convención nacional de AP

- 01 de agosto de 2018 - 00:00

Con ella se legitima la organización política. Es el momento de reestructurar y democratizar el Movimiento ALIANZA PAÍS. Nunca más elegir “a dedo” a un dirigente, candidato o alto funcionario y practicar una acción coordinada entre la organización política y el gobierno, que nace de sus entrañas.

Es momento de búsqueda de equilibrios, diálogos serios y sostenidos; para lograr acuerdos frente a la coyuntura económica adversa. Ajustar planes y programas para avanzar en la construcción de una sociedad justa e igualitaria, soberana y digna; construir, en forma paralela una organización política democrática amplia que, en consecuencia con los principios de equidad, justicia, derechos y libertades, incorpore a actores sociales y políticos fundamentales, de frentes, territorios, etnias y culturas.

Que la gestión política sea racional y coordinada entre los diversos poderes del Estado, sin individualismos ni sectarismos; sin imposiciones como argumento, ni rencores, retaliaciones, quejas y gemidos como conclusiones, menos para emitir nombramientos o tomar decisiones unilaterales, de retorno al pasado neoliberal, de crisis y emigraciones masivas.

Hay que buscar coordinar acciones con fuerzas de izquierda y progresistas, para este cometido y para ajustar las bases ideológicas, de capacitación ciudadana y avanzar hacia el objetivo supremo, de construir dicha sociedad solidaria y un Estado democrático, para el buen vivir propio, ecuatoriano, con las raíces históricas, recursos, intereses y prioridades del país.

Amplitud democrática, alianzas reales y respetuosas; claridad programática, cumplimiento de ofertas electorales, con programas y proyectos prioritarios, combate sin cuartel a la corrupción, es lo necesario. Unidad de acción para ganar las próximas elecciones de GAD y el CPCCSE definitivo; destierro del sectarismo y de posiciones personales y utilitarias, nexo directo con la comunidad, deben ser parte de la renovada agenda de AP.

Es el momento de avanzar utilizando productivamente la importante infraestructura construida; fortalecer la salud y educación públicas, la seguridad social y protección del medio ambiente; la transformación agraria y urbana, junto al fortalecimiento de la Economía Popular y Solidaria (EPS) y al ejercicio pleno de la política internacional soberana y de paz, de respeto a la auto determinación de los pueblos e integración solidaria.

Ecuador requiere esta organización política seria, fecunda. Los bolivarianos y alfaristas estamos en esa línea. (O)