China, era Xi Jinping

- 18 de mayo de 2018 - 00:00

Fui invitado por la Universidad de Pekín para participar en el II Congreso del Pensamiento Marxista y de la fundación de la Asociación Mundial del Marxismo. Los eventos se dieron en un momento decisivo en la historia de China y hacen parte de ese momento.

A pesar de la importancia de los dos eventos, el de más significado para la historia de China este año son los 40 años del proceso de reformas y de apertura de la economía. La historia reciente de China ya posee un período más largo desde la muerte de Mao (1976) que el primer período desde la toma del poder, en 1949. Se cumplen 40 años desde el comienzo de las reformas y de la apertura de la economía. Los primeros son valorados apenas como años de consolidación del nuevo poder y de defensa de la integridad territorial, pero no como momento de construcción de la nueva sociedad.

La historia contemporánea de China abarca los últimos 40 años, cuando el país ha empezado a recuperar su lugar de destaque en la historia mundial, después de dos siglos de derrotas y humillaciones impuestas por las potencias occidentales.

La era  Xi Jinping, que China vive actualmente, promete ser larga en el tiempo, no solo por el prestigio y el poder de su dirigente actual, sino también porque ha logrado cambiar la Constitución china, para poder ocupar los máximos cargos de dirección del país por varios períodos y no solo por los dos previstos anteriormente.

Es un período caracterizado por una mayor presencia del Estado y del Partido Comunista Chino, tanto en el plano económico interno, como en la presencia de China en el mundo. En lo económico, Xi define la prioridad del carácter cualitativo del crecimiento económico, en detrimento de su simple crecimiento cuantitativo.

El Gobierno actual se enorgullece de ser la única gran economía del mundo sin crisis, que mantiene hace cuatro décadas un impresionante ritmo de crecimiento constante, a la vez que ha sacado de la miseria a 700 millones de personas. Ahora se trataría de mejorar las condiciones de trabajo y del medio ambiente.

La sensación que uno tiene es que, si el siglo XVIII fue francés, el XIX fue inglés, el XX fue norteamericano, el siglo XXI ya es un siglo chino, en que el destino del siglo será determinado, en gran medida, por lo que pase en China. Por ello tenemos que hablar mucho de ese país. (O)