Caso Chevron: David contra Goliat

- 11 de septiembre de 2018 - 00:00

El siglo XX fue el escenario del capitalismo neoliberal que se proyectó a través de la globalización; por ello, las corporaciones han buscado controlar recursos, mercados y territorios; así en 1859 en Pensylvania, la Standard Oil of New Jersey, perfora el primer pozo petrolero, luego a inicios de siglo se fundan la Gulf Standard Oil of California conocida como Chevron y la Texas Company, conocida como Texaco, que propician que a mediados de siglo las empresas de EE.UU., Inglaterra y los Países Bajos controlen el 75% de la comercialización petrolera. En 1964, en Ecuador la Texaco-Gulf recibió en concesión cerca de un millón y medio de hectáreas.

Desde 1964 a 1990, según el Frente de Defensa de la Amazonía la compañía vertió 18 mil millones de galones de desechos tóxicos en aguas de formación, con la operación de 339 pozos; contaminó el ambiente con 916 piscinas descubiertas, quemó miles de millones de pies cúbicos de gas y derramó 17 millones de galones de crudo, afectando los territorios indígenas Cofanes, Secoyas, Sionas y Huaoranis.

Estos hechos dieron lugar a un histórico y difícil proceso de demandas y contrademandas en diversas partes del mundo. En Ecuador, el caso llegó hasta la Corte Constitucional que determinó que no existe vulneración de derechos contra la empresa y le negó la acción extraordinaria de protección, dando paso a la ejecución del fallo judicial que fija en 9.500 millones de dólares el monto por el daño ocasionado a las comunidades. Por otra parte, el Tribunal Arbitral Internacional de la Haya falló en contra del Estado ecuatoriano, argumentando que se violó el Tratado Bilateral de Inversiones con EE.UU. tornando el tema más complejo.

Sin embargo, está claro que un laudo arbitral cuyo proceso no tuvo como parte a las comunidades afectadas, no puede anular una sentencia de rango constitucional cuya esencia es la independencia en la tutela de derechos humanos por sobre intereses comerciales. El dilema para nuestras autoridades se define en la afirmación de Desmond Tutu:  “Si eres neutral en situaciones de injusticia has elegido el lado del opresor”. (O)