Fredy Lobato

Carta a Gerson

Gerson, de esos políticos tenemos miedo, de los que visten de bondad sus mentiras.
26 de diciembre de 2020 00:00

Gerson Almeida, no tengo el gusto de conocerlo. Vi su entrevista a La Posta. La verdad me sorprendió. Tranquilo, no ironizaré con eso de que no llegará al 1% de votos. O que “Global Business” ni siquiera está autorizada por el Consejo Electoral para difundir encuestas, esa en la que usted está primero, no.

Sorprendido porque no entiendo cómo aún existen cristianos que concentran su actividad pastoral, ahora política, para esforzarse en acosar a poblaciones LGBTI y su vida. Tampoco es nuevo. Lo felicito, maneja un sutil discurso, adornado con frases de empatía y hasta amor hacia los homosexuales que visitan su iglesia. Zavala fue terrible.

¡Enorme esfuerzo! De hecho, según sus palabras parece no serlo, pues dice no querer imponerles cambiar o de que esté convencido que no estemos enfermos. Y acotar que nos ama ¡Bien! Aunque destiló un poco de fobia con la analogía de los ladrones. Permítame decirle que me recuerda a esos políticos que se dicen “pro” (como su movimiento), pero terminan apuñalando por la espalda; o quizá dé besos en la mejilla, como Judas.

Me recuerda a Rafael Correa cuando defendía la Constitución de Montecristi, exclamando que “Jesucristo nunca fue homofóbico” (titular de este diario en 2008), para responder a grupos como el suyo, que salían a manifestarse, usando niños y jóvenes incluso, para oponerse a esa Carta –que usted defiende con ahínco ahora–, justamente por garantizar derechos de igualdad.

Pero la adornada oratoria de Rafael entonces, que pese a convivir en su condominio con un chico gay, hijo de una familia vecina a la que él y sus hijos adoraban (tal como usted pregona), fue distante a la realidad: usó al Estado laico, para bloquear el acceso a derechos a LGBTIs; que sigamos siendo ciudadanos de segunda o discriminados, en base a su fe personal.

Gerson, de esos políticos tenemos miedo, de los que visten de bondad sus mentiras. Espero sea honesto con dios, su conciencia y diga la verdad. ¡Suerte en campaña! (I) 

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