Capitalismo salvaje o socialismo (III)

- 18 de febrero de 2015 - 00:00

Desde las formas capitalistas altamente concentradoras, dependientes y de organización oligárquica del Estado, se condujo al subdesarrollo generalizado, de explotación perversa de nuestras riquezas naturales, desempleo y pobreza masiva.

En ese marco se explica la organización de la banca, en algunos casos y países, sus formas mafiosas de funcionamiento; financiamiento corrupto del Estado y falta de controles. Siempre los banqueros actuaron como juez y parte.

Los manejos fiscales y tributarios perversos los favorecieron una y otra vez. Las agresivas formas de endeudamiento externo, igual; que además se convirtieron en fuente de pérdida permanente de soberanía nacional. El poder financiero mundial ejercido por organismos internacionales, como el FMI, BM; y en lo comercial por la OMC, imponían la política económica, los planes de gobierno fueron reemplazados por las ‘cartas de intención’, y los procesos de integración estaban sesgados a lo arancelario  y comercial.

En nuestro país, a raíz del auge petrolero, con multimillonario apoyo estatal, se estimuló la ‘falsa’ industria, que poco valor agregado y empleo generó.

El atraco organizado de la riqueza petrolera devino en mayor dependencia y, paradójicamente, en crisis; provocada -además- por el financiamiento externo indiscriminado y leonino.

La oligarquía entregó el petróleo a las transnacionales depredadoras y amasó grandes fortunas. Buena parte de su deuda la asumió  el Estado (‘sucretización’ y otros) y los créditos oficiales a la banca privada, en alto porcentaje no pagaron.

El atraco bancario de finales del siglo pasado, el salvataje estatal a favor de los banqueros corruptos; la dolarización, asumida como extensión del atraco y salvataje; la creación y manejo mañoso de la AGD, fueron la demostración palmaria del funcionamiento corrupto e ineficaz de un capitalismo torpe, atrasado y subordinado, pero al fin, capitalismo y de rapiña.

En diversas épocas, Ecuador fue víctima de la expoliación económica de diversas y poderosas empresas extranjeras en los diversos sectores de actividad. Entre otras, la United Fruit, que controló la actividad bananera. El cemento, azúcar y energía eléctrica estuvieron controlados por empresas norteamericanas. La banca, igual; y no digamos el petróleo en manos de la Anglo, Texaco, Gulf y Chevron.

La Revolución Ciudadana, su gobierno, ha desarticulado todo este andamiaje capitalista-neoliberal salvaje y ha creado una base institucional, desde la cual se ha decidido el cambio de modelo productivo y avanzar al gran objetivo socialista, cuyos fundamentos doctrinarios los comentaremos.