Alerta necesaria

- 20 de junio de 2018 - 00:00

La gran mayoría quiere que se ajuste la institucionalidad democrática, conforme está establecido en la Constitución y de acuerdo al mandato de la consulta popular, sin odios ni rencores; ni mucho menos, como unos pocos piensan, que el pueblo les ha dado superpoderes, y aspiran, como en tiempo de la partidocracia, a repartirse el Estado, CNE, Corte, etc.

Es indispensable que se ajusten procedimientos y revisen leyes, reglamentos y metodologías para la selección de autoridades de control; y se institucionalice de verdad la participación y veedurías ciudadanas, así como la rendición de cuentas, sobre todo, en estos tiempos, en que las organizaciones políticas se preparan para participar en las elecciones.

Desde las filas del Gobierno y aliados, se organizan acuerdos progresistas y es inminente la acción electoral unitaria. Esto demanda que AP se reestructure y democratice, ajuste y consolide; en una palabra, se legitime, para lo cual es indispensable la participación organizada en torno a la próxima convención nacional donde se elegirán la directiva nacional y su secretario ejecutivo.

En este evento se deberían conformar sendas comisiones para gestionar acuerdos a fin de organizar, a la mayor brevedad posible, un solo partido que integre a las fuerzas progresistas, cohesionar a los gremios y movimientos sociales; única garantía para consolidar logros e impulsar nuevos cambios, combatiendo la corrupción; así como para los ajustes necesarios en materia económica y superar el déficit fiscal.

Esto es lo necesario y oportuno. En este empeño están las fuerzas democráticas que deben cohesionarse para enfrentar a las que quieren volver al pasado, neoliberal y su recetario, que busca, en cada momento crítico, sacar más y más ventajas económicas, con indiscriminadas e ilimitadas exoneraciones, remisiones o “estímulos” y hasta garantizar nuevas “exportaciones” de capitales a los paraísos fiscales o retornarlos; concesionar o privatizar todo; y alinear al país a las políticas comerciales y políticas imperiales de restauración conservadora.

Alerta frente a este plan, que busca mayores y cínicas formas de acumulación y explotación laboral. A cerrar filas en apoyo a la Revolución Ciudadana y sus patrióticos objetivos de soberanía y equidad. (O)