Tengo miedo a las agujas

- 12 de abril de 2019 - 00:00

Desde niña hasta hoy, que tengo 15 años, he tenido miedo a las agujas… Y ayer descubrí que soy diabética y que debo inyectarme insulina porque mi páncreas no produce esa hormona. Nuestra vida depende de ser nuestros propios enfermeros y de las agujas con insulina, de lo contrario, todo se complica.

Fui al hospital Los Ceibos del Seguro a hacerme ver un hueco en la pierna causado por la picadura de insecto. Llevaba 2 meses sin curarse mi herida. Al revisarme, el doctor me midió el azúcar y se sorprendió de que con elevada glucosa (510) esté normal; es decir, sin síntomas (mareos o vómitos). Le dije: “Doctor, no quiero que me amputen la pierna porque se me puede podrir, ni que me dé un coma diabético como le dio a mi tía política, ella estuvo 4 días inconsciente con 500 de glucosa”.

Enseguida, el Dr. Carlos Solís se preocupó e inmediatamente hablaron para que me ingresaron. Me han tratado de lo mejor, he pasado con dieta y medicina. En el hospital Los Ceibos tienen una actitud amigable, sobre todo la doctora que me atendió, Johana Acosta, quien con una sonrisa me dio ánimos y me explicó que la diabetes no es una enfermedad sino una condición, que con buen control puedo llevar una vida tranquila, sin complicaciones.

Les agradezco a ella y a todos en ese hospital por estar realmente pendientes de mí. Vengo de una familia diabética, y ya sé cómo debo manejarme. Tengo horarios para inyectarme y tomar medicina. Los medicamentos para nosotros los diabéticos salen casi a $ 200 mensualmente, gracias al Seguro, en este hospital me darán la medicación gratis.

Sé que superaré mi miedo a las agujas porque más miedo tengo de la amputación de mi pierna y de las complicaciones, que van desde un paro al corazón hasta la ceguera. Ya no puedo comer lo que me gusta y debo hacer ejercicios. No se depriman al despedirse de la comida chatarra. Si uno se ama, uno puede llevar una vida tranquila y normal. (O)

Yazzua Cercado Cedeño