Influencia y atención: nuevas claves que marcarán el 2026
“Puñales por la espalda: De entre los muertos”, una película “crucigramática”
Cartas al Director
Señor Orlando Pérez
Director de diario El Telégrafo
Presente
Después de trece meses de estar en el sector público en el Ecuador, y de haber escuchado y palpado lo bueno, lo malo y lo neutro de este sistema (que está cambiando) me quedo con lo que hay que discutir.
¿A qué y por qué viene todo esto?
En este punto, creo que lo bueno ya se ha comentado demasiado. Para mejorar las cosas malas o neutras aquí me vienen a la memoria unas palabras de un gran amigo catalán: “Els éxits no discuteixen”.
Es verdad, los éxitos no se deben discutir a profundidad por sí mismos. Su peso es casi irrefutable y su evidencia es elocuente. Ayudan a elevar la autoestima social.
El sistema público en el sector salud será el motivo de esta reflexión. Sin duda, en salud se están demostrando interesantes, importantes, fundamentales y orgánicos cambios. Por muchos años la salud ha sido una casa en ruina. Ahora es una casa básica y modesta. Falta mucho terreno por planificar, abonar, sembrar y cultivar.
Hay aún procesos que no se terminan de articular con la política pública y con los actores del sistema. Los profesionales de la salud, los usuarios, los gestores y los políticos. El Ecuador tiene que empezar a discutir puntos de fracaso perpetuo que no han sido solucionados.
Por citar algunos ejemplos están: el sistema rural, la acreditación ISO del sistema de salud, la formación de talento humano bajo un sistema de especialidades universitario único, el posicionar a la investigación aplicada y básica como herramienta de desarrollo de los determinantes del modelo de salud, entre otros puntos de interés.
Todavía existe una mentalidad y autoestima modestas para aceptar diferentes opiniones técnicas, académicas y de saberes. No es suficiente el deseo de cambiar, hay que saber combinar con el conocimiento científico y adquirido.
Pues este cóctel nos garantizará el éxito.
Empecemos a discutir y hablar de lo imprescindible e impostergable.
El país no puede esperar otra época. Hoy es el momento.
Saludos cordiales
Freud Cáceres Aucatoma. Ph.D. Msc. M.D.
C.C. 1712709094