Los hospitales alertaron sobre impacto de la diabetes

| 15 de Noviembre de 2017 - 00:00
→Priscila Andrade, de 30 años, midió su glucosa. Mientras esto ocurría, Graciela López se pesaba. Ambas sufren de esta patología.
FOTO: Miguel Castro / et

Graciela López, de 60 años, y Priscila Andrade, de 30, dejaron que sus pulgares fueran pinchados para medir su nivel de azúcar en la sangre. 

Los especialistas del Hospital General del Guasmo  (Guayaquil) usaron un glucómetro para ambas. Ellas, que son diabéticas, acudieron a la casa abierta que se desarrolló por el día de dicha enfermedad. Los ciudadanos también estuvieron en charlas para alimentarse mejor. Tanto la endocrinóloga como la responsable del área, Paola Duchi, disertaron sobre el tema. “Aquí hay usuarios que llegan a emergencia con 300 de glucosa, por eso les enseñamos a vivir con  la enfermedad”. 

El nosocomio atiende a diario a 28 pacientes con esta patología en consulta externa y a 10 por hospitalización. Además tiene una unidad de pie diabético. Priscila  lleva  10 años con la afección y hace uno que sufrió un infarto cerebral.  “Me dijeron que tenía 97 miligramos de azúcar sobre decilitros”, recuerda.

A Priscila el glucómetro le arrojó 75 (normal). Hace cinco meses se convirtió en madre, pero su hija nació con azúcar baja (hipoglucemia). “Temo que la padezca”, dice.

En el Hospital Luis Vernaza de Guayaquil y en el Roberto Gilbert organizaron charlas y pruebas de glucosa. Mientras que el servicio de endocrinología de Solca hizo bailoterapia, y el sanatorio Los Ceibos, un símbolo humano. En el Hospital Carlos Andrade Marín, de Quito, se efectuó una casa abierta. Una de cada 10 mujeres padece de diabetes, según la enfermera Germania Cueva, quien explicó los cuidados que deben tener para sobrellevar este mal. “Alimentación, ejercicio y medicamentos son los tres factores que inciden en la buena calidad de vida”.

Por su parte, el interno rotativo Ricardo Palacios informó a los pacientes sobre los cuidados de los pies que deben tener para evitar las amputaciones.

“Es necesario que siempre utilicen medias de algodón, sequen muy bien los espacios que quedan entre los dedos y no aplicar ninguna crema”.

El endocrinólogo Patricio Lozada indicó que cada 90 minutos una persona con diabetes se queda ciega. (I)