Egloff intenta hoy imponer el récord mundial del Elbrús en speed climbing

- 07 de Mayo de 2017 - 00:00
Para ir a Rusia, Karl Egloff se aclimató en las montañas ecuatorianas.
Foto: cortesía de Karl Egloff

El cultor ecuatoriano competirá en el sky marathon del monte ruso. Esta meta está dentro de su proyecto ‘Siete Cumbres’.

Karl Egloff no sabe cuán lejos habría llegado si hubiera persistido en su sueño de ser futbolista profesional, pero como corredor de montaña ha dejado el nombre de Ecuador en alto. Hoy tratará de cumplir otro reto: imponer un nuevo récord mundial de velocidad en el monte Elbrús, el pico más alto de Europa. 

La partida del ecuatoriano estaba prevista para las 01:00 como un participante más de la Sky Marathon, el torneo estelar del Red Fox Elbrus Race, festival  internacional ruso de deportes extremos que se desarrolla desde hace 9 años en el entorno del mencionado monte.

Nicolás Miranda, quien lo forjó dentro del speed climbing  (escalada de velocidad), explica que como la carrera es exclusivamente cuesta arriba, Karl tratará de arribar a la meta, ubicada en el pináculo del macizo, a 5.642 metros de altura, en el menor tiempo posible y después, ya fuera de competencia, completará la misión con el correspondiente descenso.

Para cumplir su cometido, el exponente nacional debe tomar, como máximo, poco más de 4 horas con 30 minutos (4h30m), pues la marca vigente es de 4h39m, registrada por el ruso Vitaly Shkel a finales de agosto de 2014. 

La expedición del ruso se dio desde Azau, sector ubicado a 2.400 metros de altura, con más de 3.200 metros de desnivel positivo, un desafío que lo exigió a fondo y no le permitió bajar el crono de ascenso, 3h23m37s, que desde 2010 le pertenece al polaco Andrzej Bargiel. Solo en la subida, Shkel hizo 3h28m.

Así que la misión del quiteño no es fácil por ningún lado, mas él se siente capaz y no quiere que su sacrificado entrenamiento quede en nada. Con 35 años de edad, Egloff ha conseguido grandes hazañas, como registrar el récord global del Kilimanjaro (5.895 metros), el 13 de agosto de 2014, cuando detuvo el reloj en (4h56m) y la marca planetaria del Aconcagua (6.962 metros), el 19 de febrero de 2015, tomándose 11h52m para concretar su objetivo.

En ambos casos, el ‘tricolor’  pulverizó los tiempos del español Kilian Jornet, que tenía 5h23m en el Kilimanjaro y 12h49m en el gigante sudamericano. “El montañismo me enseñó a verme pequeño ante la grandeza de la naturaleza, a la que veo con respeto y humildad. Siempre le agradezco por las oportunidades que me brinda”, indica el cultor ecuatoriano de origen suizo.

Estos logros corresponden al proyecto Seven Summits, con el que pretende coronar en speed climbing las masas de tierra más prominentes de cada continente.

La dificultad mayor de este propósito es subir y bajar cada cima con nuevo récord incluido.

“Karl es un hombre recio, no improvisa, viajó a Rusia el jueves 27 de abril para contar con varios días de adaptación, tanto al huso horario como a la comida y al ambiente, ya que en las elevaciones ecuatorianas hizo la respectiva aclimatación. Está bien preparado y muy motivado”, expresa Nicolás.

A la iniciativa de las ‘Siete Cumbres’ se suma el proyecto de conseguir las crestas de varios de los colosos sudamericanos, pero no en solitario, sino junto a Miranda; el 2 de julio de 2016 ambos emplearon 11 horas en el Huascarán (6.768 metros).

Este monte nevado es el más alto y peligroso de Perú y son pocos los que se atreven a ascenderlo y descenderlo en remontada rápida. En diciembre próximo, los dos intentarán la marca universal en el Ojos del Salado, el volcán activo más alto del planeta (6.891,3 metros), situado en el límite entre Argentina y Chile. (I)