La comunicación fue la mayor falla del sismo

- 18 de noviembre de 2017 - 00:00
Una joven del instituto Rita Lecumberri, en la intersección de las calles García Moreno y Hurtado -centro de Guayaquil-, recibió apoyo de sus compañeros debido a que el movimiento telúrico la inquietó al punto de ocasionarle desmayos. Los estudiantes evacuaron sin problemas.
William Orellana / et

El temblor de 6,2 grados de magnitud, cuyo epicentro fue el sur-occidente de Guayaquil, no dejó víctimas fatales ni daños graves en la infraestructura de la ciudad. En el Suburbio Oeste, un edificio de tres pisos amenaza a otras dos casas, las cuales fueron evacuadas por los bomberos. El alcalde Jaime Nebot ponderó la respuesta ciudadana durante el movimiento telúrico y el simulacro.

Un sismo de 6,2 grados registrado en Guayaquil a las 08:40 de ayer y cuya profundidad fue de 47,11 km, según el Instituto Geofísico (IG), generó alarma en la ciudadanía, que se preparaba precisamente para el octavo simulacro de temblor que organizaba el Municipio de Guayaquil.

Faltaban 20 minutos para que se instalara el Comité de Operaciones de Emergencia (COE) cantonal para coordinar las acciones del simulacro. Algunos cierres de calles empezaron desde las 08:30, en la zona del centro.

El movimiento telúrico provocó que el COE se reuniera antes de lo previsto en la sede de la Corporación para la Seguridad Ciudadana de Guayaquil (CSCG). De forma similar procedió la Gobernación de Guayas y el COE provincial, en la sala de emergencias del ECU-911.

Las medidas se disponían desde ambas instancias. A las 09:02, el gobernador, José Francisco Cevallos, a través de su cuenta de Twitter (@panchocevallosv), afirmó que el simulacro se cancelaba, pero que la convocatoria de COE se mantenía.

Al poco tiempo, a las 09:30, el principal de la Corporación para la Seguridad Ciudadana, Gustavo Zúñiga, aclaró que el simulacro se mantenía y que posiblemente el Gobernador se refería a los simulacros paralelos que se cumplían en otros cantones.

A las 09:58 el COE provincial suspendió las clases en los planteles de la provincia.

La misma información se generó a través de la cuenta del Municipio de Guayaquil (@alcaldiagye), a las 10:08, y se especificó que la orden venía desde el Viceministro de Gestión de Riesgos.

Sin embargo, en los planteles hubo confusión porque los rectores y directores no contaban con una disposición oficial del Ministerio de Educación, la cual recién apareció en las cuentas de la coordinación zonal 8 (@EducacionZ8_Ec), a las 11:01, y de la coordinación zonal 5 (@EducaciónZ5_Ec), a las 13:44. Pese a la tardanza del comunicado, se permitió que los padres de familia retiraran a sus hijos.

La cartera de Educación también ordenó que los docentes permanecieran en los planteles hasta que todos los estudiantes estuvieran fuera.

Mientras que en los escenarios escogidos para el simulacro, las situaciones se desarrollaron acorde a lo previsto. En la terminal terrestre, por ejemplo, las alarmas se activaron apenas ocurrió el movimiento telúrico.

El personal de seguridad empezó a guiar a los usuarios y demás empleados hacia las salidas, y se les solicitó alejarse de vitrinas y vidrios.

Las personas evacuadas esperaron por casi 40 minutos para reingresar. Eduardo Salgado, gerente de la Fundación Terminal Terrestre de Guayaquil, destacó que 3.900 ciudadanos salieron de las instalaciones en menos de 4 minutos.

Mientras tanto, en la sala de crisis del ECU-911 de Samborondón, las autoridades evaluaron desde las 09:30 lo sucedido en Guayas y en las provincias aledañas. El informe fue emitido mediante rueda de prensa pasado el mediodía.

El gobernador de Guayas, José Francisco Cevallos, rechazó las publicaciones falsas de desastres. “Nadie puede predecir este tipo de fenómenos, rechazamos las publicaciones de personas irresponsables que pronostican movimientos telúricos de mayor magnitud y buscan alarmar y poner nerviosa a la ciudadanía”.

Por su parte, el subsecretario de Gestión de Riesgos, Enrique Ponce, señaló que el simulacro sí fue coordinado con la alcaldía de Guayaquil, pero que se debió cumplir con protocolos. “El hecho de que el simulacro haya coincidido con un evento real, es algo que fortalece esta estrategia de que todos debemos formar parte del sistema”.

Pero puntualizó que debe trabajarse en mejorar las comunicaciones, porque hubo problemas en las llamadas telefónicas y la conectividad luego del movimiento telúrico. “Vamos a ver de qué manera ampliamos las redes, la cobertura e infraestructura”.

Destacó la respuesta de la ciudadanía porque actuó con mucha calma y mesura. “Eso es importante porque generalmente en los desastres los niveles de afectación se dan mayormente cuando se pierde la calma y el control, eso causa muchas veces más daño”.

En la Corporación para la Seguridad Ciudadana de Guayaquil (CSCG), el movimiento telúrico sorprendió a funcionarios y periodistas que esperaban el inicio del simulacro del sismo, previsto para las 09:00.

El evento preventivo fue planificado con 216 instituciones entre entidades privadas y públicas. Las instalaciones de la CSCG fueron evacuadas a las 08:40, mientras ocurría el sismo. Minutos posteriores personal especializado inspeccionó la edificación.

Juan Ramírez, director de Gestión de Riesgo y Cooperación del Municipio, informó que la dependencia y los sistemas no sufrieron daños, y que el proceso continuó. El COE cantonal se activó con el arribo del alcalde Jaime Nebot.

Desde las pantallas de la CSCG se monitorearon 1.023 escenarios que mostraban las 508 cámaras ojos de águila. El Alcalde no se quedó en el lugar para conocer los resultados del simulacro, de modo que el mando lo asumió el presidente de la CSCG, Gustavo Zúñiga, quien manifestó que el ECU-911 reportó 150 llamadas de emergencia. Además dijo que fueron atendidos 279 heridos.

Zúñiga agregó que 420.780 personas fueron evacuadas de  edificios y que de ellas 2.969 tenían discapacidad.

El funcionario manifestó que la coincidencia con el movimiento telúrico -que se dio en la ciudad- era una buena oportunidad para validar los protocolos y coordinaciones de las entidades participantes en el simulacro. (I)

Informe

NO HUBO DAÑOS EN CIUDADES
→El Instituto Geofísico informó que en Cuenca, Azogues, Guaranda, Babahoyo, Santo Domingo de los Tsáchilas y varias ciudades de Manabí, el movimiento se reportó como “moderado a fuerte” y no hubo daño en estructuras.    
 
→18 provincias sintieron el movimiento de la tierra. En la Amazonía no se registró el temblor.

LLAMADO DE CONSULADO DE EE.UU.
→El Consulado de EE.UU. en Guayaquil, a través de un correo electrónico, contactó a sus ciudadanos para que tomen precauciones y en caso de emergencia contacten con esa misión diplomática.

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Las clases se suspendieron y alumnos sufren desmayos

Agárrenlos de las manos, no los suelten, repetía una mujer con blusa turquesa en las puertas de la escuela fiscal República de Costa Rica, en el centro de Guayaquil. Mientras tanto la directora del plantel, con ayuda de un micrófono, pedía calma a los padres que ingresaban apresurados y salían con la misma rapidez con sus hijos.  

Los estudiantes tenían los ojos hinchados de llorar; otros sollozaban.

Roxana Zúñiga encontró inquieto y llorando a su hijo Jordi Álava, de 9 años. “Me dijo, mami, la escuela se movió muy fuerte”. Ella vive en las calles 10 de Agosto y José de Antepara. “Por mi casa la gente salía a la calles gritando”, comentó.

A pocos metros del centro un grupo de estudiantes, pegados a las rejas del emblemático colegio Vicente Rocafuerte, veía cómo un menor desmayado recibía atención de paramédicos. El niño era de  la escuela República de Colombia y fue embarcado en una ambulancia de la Cruz Roja.

Según los jóvenes, Isaac Landívar y Jean Pérez, la ambulancia ya se había llevado a otro menor de cuarto de básica. “Aquí nos llevaron al estadio para juntarnos en grupos”.

Más hacia el este, en el colegio Rita Lecumberri, también hubo alumnos que colapsaron, entre ellos estuvo Narcisa Molina, quien a pesar de ser asistida continuaba mareada afuera del plantel. Se apoyaba del hombro de un compañero y de su hermana, Nadia. “Esto parecía una licuadora y creíamos que nos caeríamos. Nos estábamos alistando para hacer el simulacro y pasó esto”.

Betty Jiménez, madre de familia, se acercó al centro para averiguar si los estudiantes de la tarde tendrían clases, pero no recibió respuesta.

No obstante, el Ministerio de Educación informó mediante un comunicado que  las clases para las jornadas vespertina y nocturna de las instituciones fiscales, fiscomisionales y particulares quedaban suspendidas.  Además evalúa la infraestructura.

Los planteles privados de la vía a la Costa llamaron a los padres de familia para que recojan a sus hijos. Durante la espera, los maestros entretenían a los niños.

La Universidad de Guayaquil también interrumpió sus actividades. En las calles de la ciudad y en las paradas de la Metrovía, a las 11:30, los alumnos de distintos planteles buscaban regresar a sus hogares. (I)

Un alumno recibió atención de los paramédicos de la Cruz Roja, en el interior del colegio Vicente Rocafuerte.  Foto: William Orellana / et

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Los bomberos piden evacuar 2 casas por daño estructural

El Cuerpo de Bomberos de Guayaquil solicitó que dos viviendas fueran desalojadas debido a los daños estructurales causados por el sismo a un edificio contiguo.

El inmueble en mención es una casa de tres plantas ubicada en  callejón F-2, entre las calles 40 y 41, en el Suburbio Oeste de Guayaquil.

Según los moradores del sector, la estructura de construcción mixta es un peligro constante para las casas vecinas. En el inmueble afectado habitan dos familias, ambas en la planta baja, pues los pisos altos “se están cayendo a pedazos” y se han vuelto inhabitables.

Cristian Verduga, residente de una de las viviendas aledañas, aseguró que ya se ha solicitado al Municipio que intervenga y que desde hace dos años existe una resolución en firme para la demolición de la estructura, sin embargo, la orden no se ejecuta.

“El dueño sí se ha hecho presente, pero al parecer las personas que viven ahí no tienen dónde ir y por eso se niegan a desalojar”, añadió.

Los vecinos temen que el edificio ceda de un momento a otro y no les dé tiempo de evitar el peligro. “En la casa de la derecha viven dos personas de la tercera edad -una en estado delicado de salud- y en la casa de la izquierda también viven dos personas de la tercera edad y un niño con capacidades especiales.

“Imagínese, si se cae, (los adultos mayores) no están en condiciones de salir rápidamente”, comentó con preocupación un vecino.
Fernando Díaz, capitán de la Compañía 45 del Cuerpo de Bomberos, llegó al lugar y luego de inspeccionar los daños en una de las paredes exteriores, que se  ve claramente deformada,  solicitó que las dos casas fueran evacuadas inmediatamente.

“Ya estamos coordinando con los inspectores para revisar las conexiones eléctricas y de ser necesario también nos contactaremos con la Secretaría de Gestión de Riesgos para que ayude con la evacuación y reubicación de las personas afectadas”, informó. En el resto de la ciudad los daños fueron menores. (I)

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