El conocimiento ancestral se aplica en los partos

Este hombre aprendió de su padre esta técnica. Para amainar el dolor de las parturientas utiliza hierbas. Desde 1998 ha traído al mundo a 180 bebés.
25 de mayo de 2018 00:00
En San Bernardo Alto, de la parroquia Columbe, en el cantón Colta, los habitantes le tienen mucha fe a Fabián Cepeda. Las mujeres que están próximas a alumbrar lo buscan porque es considerado un experto en su oficio.
Foto: Elizabeth Maggi / EL TELÉGRAFO
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Fabián Cepeda Ushca, de 65 años, se convirtió hace dos décadas en una de las personas más requeridos de su comunidad San Bernardo Alto de la parroquia Columbe, en el cantón Colta, ya que aparte de curar con hierbas algunas dolencias de sus vecinos es el partero oficial.

Este hombre, de estatura mediana y ojos cafés, es el tercero de su familia en seguir la tradición de partero y el primero que ostenta el reconocimiento de médico ancestral, que ha complementado sus conocimientos con los otorgados por el Ministerio de Salud Pública (MSP).

Un puesto que ha resultado en beneficios constantes para quienes lo rodean, “cuando nos duele el estómago o la garganta, Don Fabián nos ayuda con sus hierbas y sin duda es un gran alivio”, acotó Lupita Ramos habitante de la comunidad.

Este sentimiento es compartido por las mujeres de la zona que al entrar en labor de parto buscan tenerlo a su lado para que reciba a sus bebés bajo las seguridades del caso.

Para proveer la ayuda necesaria Fabián recuerda cada aspecto que vio en su padre, como colocar a la mujer en posición cómoda, para luego frotar sobre su vientre y rabadilla una crema con grasa de hierbas que ayudan a que los dolores sean soportables.

Con palabras suaves les dice a sus pacientes que deben ser valientes. A simple vista este partero ha identificado en varias ocasiones que el bebé no está en posición de salir, “no está coronando”.

“A veces la criatura está atravesada y es allí donde debo tratar de ponerla bien para que pueda dar a luz normal, es doloroso para la mujer pero si todo sale bien termina en cuestión de minutos y con su hijo en las manos”.

Cosmovisión andina
Él suele adaptar el lugar en el que se encuentra la mujer convirtiéndolo en un pequeño centro de atención de salud y debe estar atento a reconocer cualquier signo de alarma.

El parto debe ser limpio y en condiciones que respeten la cosmovisión andina.

“Desde 1998  he traído 180 bebés en buen estado, todos en parto normal, porque eso es lo más recomendable, ha sido una alegría constante, no importa la hora ni el día yo siempre estoy para ayudarles” manifestó Fabián.

Sin embargo este yachac (hombre de sabiduría) está consciente que de presentarse alguna dificultad debe comunicarse con el centro de salud más cercano.

“Tenemos contacto directo con los miembros de salud ya que trabajamos con ellos, si existe alguna anomalía, la paciente es referida para una atención más óptima. Así nos aseguramos de que su vida y la del bebé no estén en peligro” destacó el médico ancestral.

Para que un hombre o una mujer sean reconocidos como partero o partera, deben ser primero aprobados por una asamblea comunitaria, en la que los habitantes de las parroquias propongan su nombre y se respalde su labor.

Posteriormente delegados del MSP los reconocen como tal y los ayudan a complementar sus conocimientos con aspectos de salud integral para que sepan cómo actuar y las medidas de salubridad apropiadas que deben utilizar.

En Chimborazo, 178 personas ya cuentan con la aprobación de sus comunidades y el respaldo del Ministerio de Salud para ejercer su labor, lo que ha influido para que la muerte materna se reduzca.

En el cantón Colta, en especial en las zonas rurales en el 2015, 2016 y 2017, no se ha registrado el deceso de ninguna mujer por esta causa.

“Tenemos un manual de articulación de parteras ancestrales, este documento nos guía en cómo tenemos que trabajar en conjunto con ellos y los resultados son fructíferos”, indicó María Mullo, especialista zonal de derechos humanos e interculturalidad del MSP. (I)