La interculturalidad es prioritaria

El nuevo Plan Decenal de Educación 2021-2030 debe recuperar lo realizado en este campo.
28 de febrero de 2021 06:00

La diversidad es nuestra riqueza natural y humana. La interculturalidad es una norma constitucional y legal. Se ha avanzado en la educación intercultural, pero hay claras deficiencias. Es tiempo de potenciar este sector en las cuatro áreas del conocimiento y con enfoque intercultural. Y con más alcance ciudadano, mediante nuevas políticas educativas.

La interculturalidad es un tema pendiente en el Ecuador. Por más de tres décadas se la ha considerado como una cuestión exclusiva de los indígenas y la recuperación de sus espacios, supuestamente perdidos a raíz de la conquista española. Pero hay avances en el ámbito jurídico-constitucional, y también en lo pedagógico, pero no se ha logrado consolidar un sólido proyecto nacional intercultural.

La interculturalidad: identidad y diversidad

El sistema educativo es intercultural, según la Constitución y las leyes vigentes. Este carácter otorga a toda la educación –y no solo a la rural- una característica clave, que se debe profundizar: la identidad y la diversidad, como parte esencial de nuestra cultura mestiza.

El nuevo Plan Decenal de Educación 2021-2030 debe recuperar lo realizado en este campo, y potenciar una nueva estrategia para que la educación intercultural sea un eje no solo del currículo de los estudiantes, sino del currículo de formación de todos los profesores. No es posible que la educación intercultural sea concebida y practicada como un “tipo” de educación de los indígenas.

Seccionar al sistema educativo ecuatoriano en hispano y bilingüe no solo es ambiguo y anacrónico, sino atentatorio a una verdadera concepción intercultural o mestiza. Este es un concepto restrictivo y reduccionista, porque la educación intercultural “cruza” –debe “cruzar”- todo el sistema.

Bajo estas consideraciones, la educación intercultural debe tener sus propias especificidades, contenidos, metodologías, modelos curriculares y de evaluación, debidamente articulado al mundo rural y al mundo citadino, de la mano de estrategias inclusivas e innovadoras, que rescaten lo “nuestro”, pero que también ofrezcan horizontes para la construcción de saberes vinculados con la sociedad del conocimiento. Y que la educación rural deje de ser la cenicienta de las políticas educativas.

En otras palabras, la interculturalidad debe reconocer las distintas identidades culturales y costumbres diversas en el que se establezca la comunicación y la integración de las comunidades. Se trata, entonces, de gozar de la diversidad e enriquecimiento que nos ofrece nuestro país como son los patrimonios culturales en el contexto global.

Educación rural y fracaso escolar

Ernesto Schiefelbein, reconocido investigador, reconoce la existencia de varias limitaciones que inciden en el fracaso escolar, especialmente en los primeros años de escolaridad, en el ámbito rural: falta de aprestamiento en las destrezas básicas para aprender a leer, escribir y numerar; el choque cultural entre el ambiente de la escuela y el hogar, especialmente cuando se emplean códigos socio lingüísticos diferentes; la heterogeneidad en las edades, experiencias, intereses y capacidades de los alumnos, acentuada en las áreas rurales; las restricciones exógenas (al sistema educativo) para asistir a la escuela: la falta de alimentación, falta de acceso a los servicios de salud o transporte hacia la escuela; la inexistencia de incentivos para los docentes recién titulados que estén dispuestos a trabajar y permanecer en zonas aisladas; el trabajo de maestros sin la formación actualizada; la falta de decisiones locales que ayuden a mejorar la educación pública; y la identificación inoportuna de problemas.

Estrategia nacional

Como complemento, de acuerdo con el especialista, los datos “promedios” de escuelas ineficientes no sirven. Schiefelbein establece algunas estrategias para enfrentar estas limitaciones, en el marco de las experiencias educativas de América Latina:

- Programas de educación bilingüe en lengua local durante cierto número de grados, con ayuda de textos publicados en esa lengua y con profesores locales.

- Mejores programas de educación rural, que superen la actual situación en que los niños aprenden con dificultad a leer y escribir y no tienen oportunidades reales de desarrollo personal. El proyecto “Escuela Nueva” en Colombia es una muestra que sí es posible una escuela rural de calidad.

- Universalización de la educación inicial, con la colaboración activa de los padres y maestros.

- En América Latina más de la mitad de los alumnos de los estratos más bajos permanece cerca de dos años en el primer año de escolaridad antes de aprobarlo. La solución es promover a los alumnos cuando cumplen con un cierto número de unidades de aprendizaje.

- Otra alternativa es la promoción automática de los alumnos: con más del 75% de asistencia; tercera opción sería diseñar un currículo más realista para el primero de básica; y la última opción, crear un grado cero, para preparación, con acceso directo al segundo de básica, que no puede ser repetido.

- Los profesores en los sectores rurales asisten con irregularidad a sus clases. Desean vivir en las ciudades o estudian en las universidades. Un fenómeno evidente es el predominio de las mujeres en las actividades docentes. Ausentismo y debilidad de la formación de los docentes agudizan el problema. Las soluciones son presupuestarias, formación de docentes comunitarios y organización de las comunidades para lograr control social.

- Nuevos sistemas de información y comunicación para toma de decisiones.

- Inserción de la investigación educativa.




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