TESTIMONIO

Jenny Rúales: “Trabajar haciendo ciencia, es apasionante y, sobre todo, es una forma de vida” 

La manera de incentivar el interés en la ciencia a las niñas y mujeres, es mediante la educación.
08 de marzo de 2021 00:00

“Soy Jenny Rúales Nájera, nací en Shell, Pastaza. Soy ingeniera química de profesión. Mis estudios secundarios los realicé en el colegio 24 de Mayo, de la ciudad de Quito. Posteriormente, ingresé a la carrera de Ingeniería Química, en la Escuela Politécnica Nacional (EPN). Tengo un postgrado, a nivel de doctorado, en Ingeniería de Alimentos y Nutrición Aplicada, en la Universidad de Lund, Suecia. Además, soy profesora investigadora de la EPN.

A lo largo de mi vida me he dado cuenta que mi mayor pasión es servir a la sociedad, aportando con mi conocimiento y con los resultados de las investigaciones que dirijo, para mejorar la calidad de vida de la sociedad, pensando en la calidad de los productos alimenticios y la optimización de procesos.

Considero que para lograr mayores niveles de equilibrio de género dentro de mi profesión se necesita realizar un trabajo permanente y con rigurosidad científica. Esto, me ha permitido que alcance reconocimiento a nivel nacional e internacional. El esfuerzo constante, además, me permitió tener un equilibrio de género dentro del ámbito científico en el que me desenvuelvo.

Y esto va de la mano con hacer ciencia en el Ecuador. No es un trabajo fácil, para hombres o mujeres, debido a la falta de apoyo permanente a los investigadores para hacer ciencia. Considero que el hacer ciencia no está ligado a roles de género. A manera personal, no he experimentado algún tipo de limitaciones o prejuicios machistas, en mi carrera como investigadora. Creo que los prejuicios machistas, se van generando por las mismas mujeres y, que incluso, pueden venir desde el hogar. Tengo la suerte de venir de un hogar donde se respetaron los derechos de pensamiento, de género, de religión, de condición económica, y siempre se propició el servicio a los demás.

Considero que la manera de incentivar el interés en la ciencia a las niñas y mujeres, es mediante la educación, entender que ella va a ayudar a las sociedades a salir de los problemas económicos y sociales.

La educación nos permitirá alcanzar, incluso mejor, la calidad de vida. Por otro lado, considero que en el país existe una falta de referentes científicas, de mujeres que motiven a nuestro género a desarrollar su interés en las áreas de las ciencias. Aquí, me gustaría hacer un llamado a las niñas para que estudien ciencias, que se dediquen a las matemáticas y a la ingeniería.

Apoyemos a las mujeres para que realicen y sigan realizando ciencia, dando facilidades sociales y económicas, para que se puedan desenvolver y dedicar de forma permanente y continua al desarrollo de la ciencia. Trabajar haciendo ciencia es apasionante, es motivante y, sobre todo, es una forma de vida.

Considero que para las mujeres existen varios aspectos que pueden limitar la continuidad del trabajo en ciencia. Uno de estos factores puede ser el embarazo y las responsabilidades que conlleva. Siempre primará la responsabilidad de madres y se prioriza a la familia. Además, los mal llamados roles de género hacen que la mujer asuma la totalidad o la mayor parte de la responsabilidad sobre los hijos y el hogar.

Hay varias cosas por hacer para que el futuro inmediato sea mejor para que se consoliden los procesos de equidad. Considero que se debe desarrollar un trabajo conjunto, entre mujeres y hombres, precautelando siempre que se nos respeten nuestros derechos como mujeres, como seres humanos y profesionales que somos. Además, las autoridades deben propiciar y permitir un ambiente de sana convivencia. Educar a los niñas y jóvenes para ser líderes y apoyarles para que desarrollen y apliquen sus ideas, esa es nuestra responsabilidad como profesores, padres y miembros de la sociedad.

Finalmente, considero que le mayor reto que tenemos para hacer ciencia es encontrar tiempo para hacerla y ser madres al mismo tiempo. Además, debemos permitirnos un tiempo para nosotras mismas, no descuidar nuestra parte humana, desconectarnos por un momento de lo que nos rodea, porque siempre, como mujeres, estamos pendientes de los otros”. (O)

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