Duro impacto de la pandemia en las jefaturas femeninas de hogar

Una consecuencia del exceso de carga de trabajo en las jefas de hogar es el abandono del mercado laboral.
08 de marzo de 2021 00:00

Según información de ONU Mujeres, existe menor posibilidad de que las mujeres -jefas de hogar- vuelvan a tener empleo formal. “Uno de los indicadores que te muestra este impacto es que la oferta y demanda laboral se redujo para las mujeres”, afirmó Alison Vásconez, oficial de programa de la ONU.

Otro de los impactos es el evidente deterioro en la vida de las mujeres. La ONU lo denomina pobreza de tiempo, es decir, no tener el tiempo para el cuidado, para el descanso o para el ocio, una situación que afecta directamente a la calidad de vida.

Además, se ha evidenciado que los hogares entraron en mayor conflicto durante la pandemia. La organización de los cuidados, la alimentación, la distribución de los recursos dentro de la familia son temas sensibles que podrían desencadenar en episodios de violencia.

Para el sicólogo Mauricio Batallas, los impactos se encuentran, principalmente, en las esferas emocionales. “El apremio de resolver la economía del hogar, sumado a las nuevas exigencias, plantean desafíos que son imposibles de alcanzar y, cuando sentimos imposibilidad, entonces caemos en la desesperanza y depresión. Con esta sumatoria de condiciones emocionales, las mujeres responsables de hogar disminuyen su productividad, por tanto, baja el ingreso económico, pero sube su ansiedad. El círculo virtuoso del amor puede terminar convirtiéndose en un círculo vicioso de dolor".

Según el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC), hasta el 2020 en Ecuador había 8’884.706 mujeres, lo que representa el 50,92% de la población actual del país. De ellas, el 17%, es decir 1´536.642 son jefas de hogar, entendiéndose como la persona reconocida como tal por los miembros del hogar por razones de dependencia, afinidad, edad, autoridad, respeto.

Aunque para Batallas el hogar, la familia, es un espacio en el que sus integrantes cumplen roles para la convivencia beneficiosa de todos. “Tanto padres como hijos se encargan de una parte del rol que hace funcional el hogar en las distintas etapas de la familia: provisión, protección, ley, visión, sostén y abrigo. Sin embargo, cuando uno de los padres no está, o no puede cumplir con uno de los roles, éste tiene que ser asumido por quien queda".

Estos hogares monoparentales son más vulnerables y con alta probabilidad de quedarse sin un medio de sustento. “Antes de la pandemia, los hogares con jefatura femenina tendían a estar en pobreza. La crisis agudizó estos escenarios. De acuerdo con las cifras recientes del INEC, hemos revisado con el equipo de ONU Mujeres, que la población en pobreza, especialmente las mujeres en pobreza, el impacto en el desempleo es tres veces mayor.” El INEC reportó que la población de mujeres desempleadas a nivel nacional es de 226.403.

En la pandemia, han tenido que enfrentarse a condiciones abrumadoras y con exceso de responsabilidades. ONU Mujeres realizó una encuesta a mediados del año anterior con el fin de conocer si el nivel de trabajo de las mujeres en el hogar es mayor que antes de la crisis. “El 80% de mujeres respondieron que sí. La causa fundamental: la escolaridad de los hijos. Además, son las encargadas de atender a las personas que estén enfermas, brindar atención a su cónyuge, cuando él está en la casa por desempleo o confinamiento”, señaló la oficial de la ONU. 

poblacionmujeres-01

El especialista en sicología, Mauricio Batallas, describió al trabajo de la mujer en el hogar, “ellas no han dejado de hacer todo lo que antes estaba en sus hombros, pero han sumado a estas actividades la presencia continua de sus hijos, con sus problemas de relación, de educación y de aprendizaje de contenidos. Estas madres, son las víctimas de una construcción social que exige productividad, tenencia, pero que, a la vez, no se descuide el amor, los espacios de sostenimiento, sensibilidad y cuidado".

Alison Vásconez agregó que las mujeres dedican el 40% de su tiempo a la alimentación. Y si hay más personas en casa, eso ejerce mayor presión sobre su tiempo. Puntualizó que la jefatura de hogar se trata de un reconocimiento social, y considera que las cifras del INEC no se ajustan a la realidad, asegura que son más las mujeres que sostienen sus hogares. (I)

Contenido externo patrocinado