TESTIMONIO

Cristina Acuña: “No se puede hablar de alcanzar equidad sin un trabajo constante” 

Para el 2017, la Red Ecuatoriana de Mujeres Científicas nos invitó a vincularnos a esta organización.
08 de marzo de 2021 00:00

“Soy Cristina Acuña Bermeo, nací en Quito, Ecuador. Soy profesora-investigadora en la Escuela Politécnica Nacional (EPN). Realicé mis estudios primarios en la escuela Alejandro Cárdenas, estudié mi bachillerato en el Colegio 24 de Mayo, mis estudios universitarios los realicé en la EPN, me gradué como ingeniera empresarial, tengo una maestría en Administración por el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM), en México.

Considero que mi pasión es aprender nuevas cosas y poder compartir lo que he aprendido. Precisamente eso es lo que hace que disfrute tanto de mi trabajo. Los proyectos de investigación en los que me he involucrado me han permitido conocer diversas historias de esfuerzo y trabajo, historias de personas que en sus diferentes espacios día a día buscan alcanzar mejores condiciones de vida y apoyar en esta búsqueda es realmente satisfactorio.

Las ciencias administrativas son una de las carreras en las cuales se cuenta con un alto número de mujeres. Sin embargo, pocas mujeres de esta área se desempeñen como investigadoras. En el año 2008, que inicié con mi carrera en la institución, estaba dirigido por una mujer, pero había sólo dos mujeres dentro de un grupo de aproximadamente 54 profesores, no se encontraban muchas mujeres. Junto conmigo ingresó también otra colega mujer y ambas, me atrevo a decir, fuimos parte de la primera etapa de lo que fue el proceso de recambio generacional en la EPN.

Para el año 2017, la Red Ecuatoriana de Mujeres Científicas (REMCI) nos invitó a vincularnos a esta organización, tuve la oportunidad de presenciar la designación de las primeras Decanas, y más recientemente la elección de la Rectora. Sin embargo, este proceso no ha sido sencillo y ha sido promovido y apoyado por la normativa del Sistema de Educación Superior, por un lado, y por otro, por la necesidad de varias colegas investigadoras de difundir y hacer conocer el trabajo que realizamos.

Definitivamente, el ser científica en Ecuador tiene sus dificultades puesto que esto va ligado al imaginario de qué es ser científico y cómo debería lucir un científico, hago énfasis en el género de la palabra. No se ha hablado de las científicas, esa imagen no entra en el significado que se le da a la palabra. He tenido que afrontar varias situaciones como que me pidan que pase café, que no se piense que soy investigadora sino ayudante, que me vean como muy joven. Sin embargo, estas situaciones me han incentivado a apoyar a otras colegas y participar de manera más activa en REMCI.

Los estereotipos se pueden cambiar, se pueden modificar, y esto se lo hace, a mi criterio, a través de la educación y de visibilizar una realidad distinta. Eso es lo que se está haciendo, por ejemplo, a través de la muestra “Mujeres protagonistas de la Ciencia”, trabajo que inició el año anterior desde la REMCI, apoyado por la OEI, el Museo Interactivo de Ciencia, y con la iniciativa de varias colegas de la EPN. Este lunes 8 de marzo se vuelve a lanzar la muestra y de iniciar con 24 investigadoras hoy se cuenta con 46, y esperamos se vayan sumando muchas más.

Para incentivar el interés en la ciencia en las niñas y mujeres, retomo lo que mencioné anteriormente; es, decir a través de la educación, de informarnos. Si vemos que alguno de nuestros y nuestras familiares aporta a mantener los micromachismos como una práctica normal, indicarlo, hacerlo visible. El rol de la familia es realmente importante en este aspecto, al menos lo ha sido en mi caso; mis padres y mis hermanos son quienes me motivan a continuar con mi trabajo día a día, son mi inspiración; y esto lo llevo a la familia que yo he escogido, es decir mis amigos y amigas. Enfatizo que un elemento importantísimo es dar a conocer a nuestros niños y niñas que existen ingenieras mecánicas, aeroespaciales, y grandes investigadoras en las ciencias sociales.

Finalmente, los niños y niñas deben sentir que pueden ser lo que quieran, creo que un elemento primordial a considerar, hoy en día, es el acceso de los niños y niñas a la educación. El contar con una educación que te permita explorar, que motive la curiosidad, y que considere las infinitas posibilidades que tenemos como seres humanos de construir, va a permitir e incentivar el interés en la ciencia. Hoy más que nunca necesitamos de personas comprometidas con la generación de conocimiento desde y para nuestras realidades.

El tema de equidad es una construcción, es un trabajo del día a día por lo que no se puede hablar de alcanzar equidad sin un trabajo constante. Por tanto, creo que debemos procurar hacer de la equidad algo normal, y no esperar y hablar de futuros.

Para finalizar, los retos que tenemos los investigadores en general son que aún no se ha logrado tener conciencia del aporte que la investigación puede brindar al país, y que los esfuerzos por integrar la investigación con la realidad local son aún muy pocos. No considero que los retos de ser mujer en ciencia en Ecuador sean distintos a los de una investigadora de otros países, estos retos creo que van ligados a las oportunidades que tienen de forma general las mujeres, se deben romper los estereotipos en términos de quien debe realizar las actividades de cuidado del hogar que limitan el tiempo de trabajo, y que tienen no sólo las mujeres vinculadas a la investigación sino cualquier mujer que desea desempeñarse también en el espacio laboral”. (O)

Fotos: Cortesía / Ilustración: Carlos Almeida / El Telégrafo
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