La crisis de aprendizaje podría empeorar si no se regresa a las aulas, asegura Unicef Ecuador

Cuatro de cada 10 adolescentes afirmó sentirse angustiado o muy tensionado.
15 de marzo de 2021 12:21

Expertos y representantes de la educación se reunieron el viernes 12 de marzo y coincidieron en la urgencia del retorno a las aulas en todos los establecimientos del país.

Su objetivo fue analizar los efectos de la educación no presencial y cómo está interviniendo negativamente en el bienestar y aprendizaje de niños y adolescentes.

La Unión de Gremios de la Cadena Productiva del Libro, que aglutina a todo el sector gráfico y papelero, expresó su preocupación por la difícil situación que están viviendo los niños en la actualidad, que se ha traducido en una “baja calidad de aprendizaje, fatiga visual y muscular, y un incipiente desarrollo de la sociabilidad”, aseguró Vicente Velásquez, representante de este gremio.

Joaquín González – Alemán, representante de Unicef en Ecuador, expuso los hallazgos de la institución frente a los impactos de la educación en la nueva modalidad en nuestro país.

“Otro año sin escuela sería catastrófico para el aprendizaje y bienestar de los niños”, resaltó el representante de esta institución. “Y la afectación más grave recae sobre los niños en situación más vulnerable”.

Mediante los datos presentados, se evidenció que el aprendizaje se encuentra en un serio riesgo: 90.000 estudiantes ya han abandonado en nuestro país la escuela, y el 15% no ha recibido clases en las últimas dos semanas, además de que seis de cada 10 estudiantes considera que está aprendiendo menos.

Un aspecto que también está en riesgo en su bienestar emocional, sobre todo en los adolescentes: cuatro de cada 10 afirmó haberse sentido angustiado o muy tensionado. Esta situación es compartida tanto por estudiantes de escuelas públicas como de las privadas.

Álvaro Marchesi, exsecretario general de la Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura, y Coordinador del Instituto de Evaluación IDEA de la Fundación SM de España, coincide con la conclusión de que “en casa se aprende menos”, después de haber realizado un estudio a más de 160.000 estudiantes españoles, y asegura que “mientras más tiempo los estudiantes permanezcan encerrados, mayores dificultades se presentarán para recuperar su compromiso con el aprendizaje”.

Un regreso progresivo, voluntario y bioseguro

Joaquín González – Alemán sostiene que sobre todo en las zonas rurales, el regreso a las aulas es una opción segura, ya que son entornos donde el riesgo de contagio es menor.

Sin embargo, el representante de Unicef en Ecuador exhorta a generar confianza para un retorno más generalizado.

“Existe evidencia científica, sobre la base de un estudio realizado en 191 países, de que no existe una correlación entre la apertura de las escuelas y las tasas de contagio de covid-19”, además que “el trabajo presencial no expone al personal educativo a un mayor riesgo, en comparación a las actividades que se realizan fuera de casa”.

Isabel Maldonado, viceministra de Educación, indicó que el retorno a las aulas va a ser favorecido gracias a la inclusión de la comunidad educativa en la primera fase de vacunación. Además, felicitó a los ponentes de este encuentro por “haber evidenciado la necesidad que tienen los estudiantes de volver a estudiar en las aulas, que, además de ser un espacio de aprendizaje, es un espacio seguro donde pueden socializar y crecer”.

Vicente Velásquez, representante del gremio que organizó este diálogo, subrayó la capacidad de adaptación de los estudiantes a la nueva normalidad para impulsar el retorno a las aulas “desde las aulas podemos educar con la capacidad, el cariño y la experiencia de nuestros maestros para afianzar en los estudiantes la cultura y disciplina del cuidado contra el covid-19”.

En ese sentido, Rómulo López, presidente de la Confederación de Establecimientos de Educación Católica (CONFEDEC), señaló que “siempre será menor el riesgo del retorno a las aulas a las consecuencias e impacto negativo del confinamiento escolar”.

Mientras que Alegría Crespo, de la UISEK, resaltó el rol del maestro, del docente, quienes durante la pandemia han seguido trabajando y demostraron su rol más que nunca.

Rosalía Arteaga, expresidenta de la República del Ecuador, hizo un llamado a la recuperación de la educación. “La segunda pandemia está en los estragos psicológicos, pero hay una tercera, que es la debacle del sistema educativo”.

Finalizó su intervención resaltando el papel que tienen los docentes para el desarrollo de la educación en el país, “los gobiernos locales y los municipios deben trabajar por la educación, es su deber dejar de preocuparse por comprar mascarillas y poner el hombro para recuperar al sector educativo”, e hizo un llamado a la Gran Minga por la Educación. (I)

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