Sonnia España, coordinadora de Proyectos África Mía y de la Agrupación Afroecuatoriana Mujeres Progresistas

100 almuerzos se reparten al día a niños de la Isla Trinitaria

En las instalaciones del restaurante se preparan platos para grupos vulnerables. Los alimentos son donados por Khare. Plantea la creación de comedores comunitarios durante la emergencia.
29 de abril de 2020 00:00

La emergencia sanitaria por el covid-19 cambió la vida de Sonnia España, coordinadora de proyectos de la Agrupación Afroecuatoriana Mujeres Progresistas, al igual que la de miles de familias dedicadas al emprendimiento.

La cuarentena y la orden de quedarse en casa obligó a España a cerrar África Mía, que ofrece el servicio de catering, hospedaje y restaurantes. Quienes trabajan allí se quedaron sin percibir ingresos.

Sin embargo, unos días después Sonnia recibió una propuesta que la impulsó a transformar el espacio del restaurante en un centro destinado para preparar almuerzos para los más necesitados del sector Nigeria, en la Isla Trinitaria, de Guayaquil. Allí habitan 4.800 familias.

Hoy, esta activista de los derechos de mujeres afro coordina la distribución de estos alimentos y junto a otras mujeres se sube a un triciclo para recorrer y entregar las ayudas a cada niño, adulto mayor de los grupos vulnerables.

¿Cómo surge la iniciativa?

La directora de la Fundación Khare, Karla Morales, nos propuso que preparáramos alimentos para entregarlos de casa en casa.  Aceptamos y decidimos poner manos a la obra  y ellos enviaban los alimentos. Ahora llevamos cuatro semanas entregando comida. Estoy muy agradecida por habernos tomado en cuenta.

¿Cuántos almuerzos se distribuyen por familia?

Estamos repartiendo 100 almuerzos diarios, pero en la actualidad llevamos más de 1.800 distribuidos en los distintos hogares. Apuntamos que a finales de estos dos meses sean 4.200 platos de comida.

¿Qué sectores se benefician con esta iniciativa?

Específicamente siete sectores de la cooperativa Independencia 2 del sector Nigeria, en la Isla Trinitaria, de Guayaquil. La primera semana hicimos un sondeo de las casas más necesitadas y la familias. Descubrimos que hay una gran cantidad de familias con la misma necesidad. Son familias numerosas de cinco y hasta 8 personas, lo que hace más difícil la entrega de los 100 almuerzos. 

¿Cuántos almuerzos se entregan por familia?

En una familia con 8 niños se les entrega a cada uno un almuerzo. Tratamos de que los envases vayan en la mayor medida llenos.

La persona que nos provee los alimentos nos recomendó que prioricemos la entrega de alimentos a niños, adultos mayores y personas con discapacidad por ser el grupo más vulnerables. Lamentablemente no podemos cubrir la demanda de los adolescentes y los adultos a pesar de que tenemos el espacio físico en la cocina y la capacidad para preparar más almuerzos. Podemos hacer el doble de platos.

¿Qué se necesita para que esto ocurra?

Necesitamos más recursos para ampliar el número de platos de comida para que todos reciban estas ayudas; si nos donan más alimentos, vamos a poder repartir a los adolescentes y padres de los niños. 

No queremos ser los únicos que llevan comida en los hogares. Esperamos que más organizaciones se sumen para seguir colaborando o tal vez hacer un comedor comunitario hasta que pase  esta emergencia sanitaria. Es momento de darnos la mano.

¿Desde el primer día cómo ha reaccionado la comunidad por estas ayudas?

Cuando ya son las 12:30, los niños nos reciben asomados en una ventana. Cuando estamos cerca de sus casas escuchamos que dicen emocionados “Ahí vienen, ahí vienen”. Para nosotros, eso representa que se están alimentando.

¿Cómo se han organizado para repartir y qué medidas implementaron?

Las compañeras que reparten la comidas usan equipos de bioseguridad para garantizar la protección de las familias y de ellas mismas.

Asimismo, para la elaboración de la comida desde que llegan al restaurante son desinfectadas, usan otros zapatos para ingresar,  mascarillas, guantes y además mantienen un distanciamiento.

Más allá de entregar el almuerzo, el mensaje que damos es ¡Quédate en casa!.

¿Con qué equipos de bioseguridad cuentan para hacer la distribución?

Los equipos fueron donados por Nicolás Jiménez, de otra fundación. Los equipos duran 8 días para luego ser reemplazados por unos nuevos. Son trajes de bioseguridad que cubren todo el cuerpo. Sin embargo, nos hacen falta mascarillas ya que estas son usadas a diario y se terminan. También necesitamos alcohol ya que nosotras desinfectamos a diario el lugar antes de empezar a trabajar.

¿Cuántas personas participan en este proyecto social?

Aquí trabajan 13 personas distribuidas entre los que  recorren el sector y reparten los almuerzos con ayuda de un triciclo, limpieza interior, exterior, coordinación y organización y otro grupo más que está en la cocina.

¿A qué hora empieza la jornada en África Mía?

La jornada empieza a las 07:00 con la limpieza del lugar. A las 12:00 ya tenemos listos los almuerzos. Nosotros tenemos un menú, en el que tratamos de variar los platos todos los días. Preparamos desde locros, ceviches, arroz con camarón, pollo. Los niños comen a las 12:30. Repartimos antes del toque de queda. Por otro lado, hemos pensado en el cuidado al medio ambiente para lo cual usamos bandejas de cartón. Reducimos el uso del plástico.

¿A qué dedican los jefes o jefas del hogar de las familias beneficiadas?

Son familias que viven del día a día. Son familias vulnerables afroecuatorianas  que de por sí estaban en un proceso crítico. No tenían trabajo, muchas ganaban dinero vendiendo corviches, ceviches y otros productos  en la calles de la ciudad, pero con la emergencia sanitaria ya no pueden salir a trabajar.

El covid-19 se ha convertido en tragedia de los pequeños emprendimientos de las mujeres afroecuatorianas que tuvimos que cerrarlos y utilizar los recursos que teníamos para sostener a la familia por la cuarentena. Y en estos momentos hemos quebrado.

¿Cómo lidian con las familias que se quedan sin almuerzo?

En Nigeria existen 4.800 familias. Siempre van a haber personas descontentas del trabajo que hacemos. En este tipo de proyectos tan pequeñitos todos se quejan; es el pan de cada día. “¿Por qué a mí no me dan? Yo también tengo hambre; ¿por qué solamente los niños? Les pedimos que entienda que  los grupos vulnerables están primero que todos.

¿Cuál es la realidad de las familias afro en esta pandemia?

Cuando hablamos de una familia afroecuatoriana vamos a encontrar a un papá, mamá con cinco o seis hijos. Hay hogares en los que viven dos o tres familias, incluso donde hay hacinamiento de personas.

El kit de alimentos que se entrega es bueno, pero resulta insuficiente por la cantidad de miembros en las familias.

¿Hasta cuándo prevé que dure la entrega de almuerzos?

La entrega de alimentos va a durar hasta que la fundación nos siga donando los productos y dure lo de la pandemia; pero a nosotros nos gustaría seguir ayudando a la comunidad de otros sectores. (I)

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