En méxico se registra el primer fallo de ese tipo

Amelie simboliza una pelea por la identidad

- 19 de julio de 2016 - 00:00
Jessica Reinah se ocupó sola de la pequeña Amelie desde el primer minuto de su nacimiento.
tOMADA DE LA CUENTA DE fACEBOOK DE j. rEINAH

Jessica Reinah Serrano logró inscribir a su hija con el apellido materno por delante del paterno.

Jessica Reinah pide que la entrevista sea después de las 22:00. A esa hora su hija Amelie duerme y hace una pausa antes de continuar sus tareas, que van desde escribir correos, documentos y llevar cuentas. Ella es abogada y empresaria.

En estos días, su historia aparece en la prensa nacional e internacional: consiguió que su hija sea la primera niña mexicana en llevar el apellido materno por delante del paterno. “Fue un tema personal, jamás pensé que fuera un boom”, admite. “No fue una lucha ni una pelea: quise garantizar los derechos que nos corresponden como ciudadanos, garantizar la identidad de mi hija y promulgar la igualdad entre hombres y mujeres, la no discriminación por género”.

Jessica tenía una relación estable cuando quedó embarazada, pero la pareja se disolvió meses después. El 2 de marzo de 2014 nació Amelie y se ocupó de ella: ante la ausencia del padre, la registró con sus apellidos (Reinah Serrano).

Un año y medio más tarde, el padre decidió reconocer legalmente a la niña y las autoridades del Registro Civil emitieron una segunda acta de nacimiento en la que ponían por delante el apellido paterno, sin consentimiento de la madre.

Reinah Serrano, de 38 años y abogada con una maestría en Sistemas Penales Comparados de la Universidad de Barcelona, trabajó dos semanas en la elaboración de un amparo para inconformarse.

La situación legal

Estudió el caso y decidió enfocarse en que la ley solo se refiere a que niños y niñas deben llevar el apellido de sus dos padres sin especificar el orden: que aparezca el paterno en primer lugar, consideró, es producto de las costumbres de una sociedad machista. “Vivimos en una sociedad donde por usos y costumbres se da eso de poner en primer lugar al padre y dejar segunda a la madre. Nosotras tenemos derecho a que nuestros hijos porten nuestro apellido”, dice a EL TELÉGRAFO.

Tramitó un juicio de garantías -expediente 1977/2015- y consiguió un fallo en su favor que se sustenta en el derecho humano a la igualdad, la no discriminación y a gozar de un nombre propio (emitido el 16/06/2016 por el Juzgado Quinto de Distrito en Materia de Amparo Civil, Administrativa y de Trabajo).

Este 6 de julio recibió la tercer acta de nacimiento de su hija, que respeta su identidad original: Anahí Reinah Corro. “Se dio una sentencia de amparo muy bonita”. Sin embargo, el proceso no fue llano. “El papá de mi hija reclamaba que le hacía daño, que la iba afectar emocional y psicológicamente. (Cuando emitieron la segunda acta de nacimiento) me envió mensajes en los que decía ‘para tu mala suerte, en México primero va el hombre y después la mujer”. No solo fue él: “Muchas mujeres me han hecho críticas. Las mismas mujeres crean el machismo en las familias, en nuestro país y nuestros hijos. Así crece por generaciones”.

Su lucha

-¿Dar una pelea así tiene que ver con que eres abogada?
-Tiene que ver con la persona que soy, una mujer persistente. Soy luchadora, de ponerme metas y trato de lograrlas. Amelie y yo somos personas bendecidas, creyentes, y trato de inculcarle que si algo no sale a la primera, hay que intentarlo las veces que sean necesarias.

Jessica cuenta que su hija “tiene 2 años y ya sabe todos los colores en inglés, entiende francés y se sienta sola a leer libros”. Relativiza la fuerza de su batalla. La considera parte de la maternidad: “Mi vida es como la de cualquier mamá que saca adelante a sus hijos. Busco darle una buena vida, que tenga alimentos, pañales, mandarla a la escuela…su día a día”.

Al presentar el amparo para exigir que le mantuvieran su apellido, “no había magnificado lo que hice para aportar a un cambio”. Ahora es consciente y le gusta: “Hay quienes me dicen feminazi y hasta me hicieron memes en Internet, pero no me engancho. No voy con una bandera de ‘mujeres arriba y hombres abajo’: todos tenemos el mismo derecho. Creo se van a dar cambios, no solo en temas de madres solteras, sino de familia. Podrán defender sus derechos quienes quieran preservar su apellido o les gusta más el apellido de la mamá”.

Su caso no es aislado. “Soy madre soltera y lo puedo gritar porque no soy débil. No pude regalar a Amelie una familia tipo, pero entendí que hay familias mamá-hija, papá-hijo, abuelitos-niños y matrimonios del mismo sexo. Tenemos que ir evolucionando”.

-¿Qué representa para ti el apellido?
-Es mi identidad y la que le otorgué a mi hija. Desde que nacen, los niños tienen derecho a una.

La resolución legal apuesta también a la libertad de Amelie. Deja abierta la posibilidad para que ella, al alcanzar la mayoría de edad, decida en qué orden quiere llevar sus apellidos. (I)

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