Daniel Cedeño, habitante de Manta

Un carrito donado le devolvió la esperanza a Daniel Cedeño

- 18 de septiembre de 2016 - 00:00
Foto: Leiberg Santos / El Telégrafo

A este comerciante informal todavía le atemoriza hablar sobre lo que ocurrió el 16 de abril. Asegura que él y sus tres hijos menores de edad se salvaron de milagro.

Todos los días, antes de las 08:00, Daniel Cedeño retira la carreta de venta de comida rápida y se dirige hasta los exteriores del Patronato para vender su producto. Hablar sobre el terremoto del 16 de abril todavía lo atemoriza.

Recuerda que ese día retornaba de Tosagua, donde había comprado sandías y melones, para vender en un triciclo. Al llegar a su casa, ingresó la mercadería. En la vivienda, sus tres hijos, todos menores de edad, se dormían. Su esposa había salido. Cuando comenzó el movimiento, él se abalanzó y cubrió con su cuerpo a los pequeños.

Los cargó y salieron por una  puerta angosta. “Fue como de película de terror. Apenas me viré, vi cómo la casa de al lado aplastaba la mía”.

Su esposa, Yomaira Nazareno, al llegar al lugar le dijo que salieran y buscaran la parte alta, porque en ese instante no se sabía el epicentro y todos pensaban que podía haber un tsunami. Al llegar el lunes 18 de abril, Daniel se llenó de valor y pidió ayuda a la institución más cercana, en este caso el Patronato, que dotó a su familia de ropa.

“Me quedé en la calle, porque aparte que se colapsó mi casa, me robaron el triciclo y todo”. A los 15 días del cataclismo, Daniel recibió una carreta por parte del Gobierno local, la que ha servido para el sustento diario de su familia.

En el carrito está la imagen de sus tres hijos, quienes están alojados en la guardería Mamá Inés mientras él trabaja. Su esposa ayuda a un familiar en la venta de encebollados, a pocos metros donde está Daniel. Cuenta que poco a poco se restablece.

De momento vive en una casa emergente, en el sector Ceibo Renacer, donde a futuro levantará una casa definitiva con el bono de vivienda que entrega el Estado.

“Estoy contento, llevo todos los días el sustento para mi hogar”, dice el mantense, quien en su carreta ha dado trabajo a Jeniffer Sanni, allegada a la familia. “Daniel se ha levantado, como se está levantando Manta”, indica la asistente. (I)

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