Vecinos protestan por obra vial en Latacunga

- 16 de marzo de 2018 - 00:00
La obra física se inició en noviembre de 2017, pese a que estaba previsto que comenzara en septiembre de ese año.
Foto: Silvia Osorio / El Telégrafo

Cortes de agua, debilitamiento del suelo y descenso en ventas, según los residentes de San Felipe, son provocados por edificación del viaducto El Molinero.

Gladys Parra, habitante del barrio Las Fuentes, en Latacunga, se dispone a cocinar para ella y sus tres hijos.

Al abrir el grifo se lleva una desagradable sorpresa: no cae ni una gota de agua. El corte de servicio se debe a la edificación del paso vehicular deprimido El Molinero, en el sector San Felipe, en el occidente de la urbe.

La obra, que está a cargo del Consorcio Cinco de Junio,  se inició en noviembre del año pasado y pocos días después hubo problemas con la distribución del líquido vital en algunos barrios. Esta situación es frecuente en San Felipe y afecta los hábitos alimenticios y la calidad de vida de los vecinos del lugar.

Hasta el momento el corte de agua potable afecta a más de 14.000 personas de diferentes sectores. El objetivo del proyecto, según el alcalde Patricio Sánchez, es descongestionar el tráfico que se produce a diario en el redondel El Molinero.

“Específicamente en la avenida Cinco de Junio, una vía de gran importancia que conecta la Sierra con la Costa”, dijo Sánchez.

Voces de protesta
No obstante, varias voces se levantan en la capital cotopaxense para protestar por las molestias provocadas por la construcción, así como opiniones diferentes a las del alcalde en cuanto a la obra.

“El viaducto no es una solución a los embotellamientos. Urbanísticamente hablando servirá para que los automóviles frenen en el semáforo que desvía hacia Pujilí y La Maná, la congestión solo se trasladará a otro sitio, no desaparecerá”, indicó Rodrigo Espín, arquitecto y exalcalde de Latacunga.

El superintendente del proyecto, David Puente, explicó que “en cualquier parte del mundo donde se levanten obras como esta, en las que es necesario hacer excavaciones, se producen cortes de servicios básicos y otras molestias a la población circundante”.

Puente añadió que previamente a la adjudicación del viaducto se especificaron normas de seguridad, con un plan de contingencia en el que se contemplan todas las posibles emergencias que pueden ocurrir.

Sin embargo, en octubre pasado el colectivo El Molinero, conformado por más de cien personas que se sienten afectadas por la edificación, presentó una acción de protección por lo que considera la vulneración de sus derechos.

“Con este proyecto se violentaron los derechos de los vecinos al buen vivir, al cuidado del ambiente, de acceso al agua. No se realizó un estudio de impacto ambiental”, acusó Alberto Salvador, líder de la agrupación.  

Meses más tarde un juez falló a favor de la acción y dictó medidas por cumplir por parte del consorcio Cinco de Junio con el objetivo de mitigar el impacto de los trabajos.

“Las disposiciones se han cumplido a medias”, manifestó Marina Borja, moradora de San Felipe.

Además de esto, Borja dio a conocer que la falta de flujo vehicular ha generado pérdidas económicas en los comercios del lugar.

“El polvo que se levanta a diario es insoportable porque contamina el ambiente, enferma a los vecinos y ahuyenta a los compradores”.

Edificaciones en riesgo
Otra de las preocupaciones de los moradores de San Felipe es que las bases de edificios e infraestructuras aledaños a las excavaciones se debilitan.

Temen que en cualquier momento las paredes de sus viviendas se caigan y suceda un accidente como el ocurrido el pasado 6 de marzo.

Ese día durante los trabajos de excavación se produjo un deslizamiento de tierra en el que resultaron heridos tres operarios.

“El movimiento diario que produce la maquinaria, sumado a la vulnerabilidad del suelo por el socavón, podría provocar que alguna de las edificaciones cercanas colapse”, dijo Johana Corrales, vecina del lugar.

La mujer agregó que los cortes de agua continúan y se realizan sin previo aviso. Esto pese a que el superintendente de la obra sostuvo que la suspensión del servicio se informa con una semana de anticipación.

Según el alcalde, el consorcio tiene nueve meses para entregar el viaducto, cuya construcción debía iniciarse en septiembre de 2017 y entregarse en junio de  2018.

“No obstante no se pudo iniciar en la fecha señalada por intereses particulares. Recién a inicios de noviembre pasado comenzó la obra física”, expresó David Puente.

El viaducto costará alrededor de $ 2,5 millones y actualmente ha avanzado el 45%. En el proyecto laboran 45 personas en campo y 15 en planta, entre personal técnico, topógrafos, etc. (I)

Tráfico
Inversión municipal
Un total de $ 2,5 millones invierte la municipalidad de Latacunga en la edificación de la obra, cuyo principal objetivo es descongestionar el tráfico vehicular que se produce a diario en el redondel El Molinero.

45 por ciento ha avanzado hasta el momento el proyecto vial Paso Deprimido El Molinero.

Plazo de ejecución
De acuerdo al alcalde Patricio Sánchez, el consorcio Cinco de Junio, a cargo de la edificación del viaducto, tiene nueve meses  para entregar totalmente operativo el paso deprimido. (I)

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