En la provincia de Carchi los beneficiarios acceden a préstamos del CDH

Los usuarios del bono inician pequeños negocios

- 18 de junio de 2016 - 00:00
Doris Narváez invirtió en la compra de materiales para elaborar flores de tela.
Foto: Carlos Jiménez/El Telégrafo

Existe la posibilidad de acceder a 2 tipos de crédito. Uno es individual, de $ 600, y otro es asociativo, de $ 1.200.

El aparecimiento de pequeños negocios a través del Crédito de Desarrollo Humano (CDH) es una alternativa productiva que toma forma en la provincia del Carchi, para los usuarios del Bono de Desarrollo Humano (BDH). Este proyecto impulsado por el Ministerio de Inclusión Económica y Social (MIES) tiene como finalidad permitir a los beneficiarios reducir y superar los niveles de pobreza de sus familias.

Existe la posibilidad de acceder a 2 tipos de créditos, un crédito individual por un monto de $ 600 y un crédito asociativo por un valor de $ 1.200, dinero que deberá ser invertido exclusivamente en emprendimientos productivos, a fin de mejorar las condiciones de vida de las familias. Al mismo tiempo, personal del MIES efectúa un seguimiento periódico del micro emprendimiento.

Una característica de los créditos es que el beneficiado recibe como adelanto $ 1.200, pero en los dos años que dura el crédito de desarrollo deja de percibir el bono mensual de $ 50. Al término del plazo el beneficiado nuevamente puede obtener el BDH mensual.

De acuerdo a Ernesto Robles, funcionario del Departamento de Inclusión del MIES en Carchi, en lo que va del 2016 se han entregado 100 créditos para proyectos productivos como ganadería, agricultura y manualidades.

Para Robles este mecanismo ha tenido buenos resultados, existen personas que recibían $ 50 al mes y  hoy con sus emprendimientos obtienen entre  $ 70 a $ 150.  “El objetivo es mejorar la calidad de vida y aportar a que puedan elevar su nivel familiar e individual”, acotó.

Esta alternativa crediticia fue aprovechada por Doris Narváez, de 40 años y madre de 6 hijos, quien invirtió los recursos en la compra de materiales para elaborar flores con cinta (tela), dos cerdos, gallinas, licuadora, olla de presión, batidora y una máquina para granizados.

Con los implementos de cocina, sus hijas preparan alimentos para vender en las afueras de las unidades educativas de la ciudad, y su esposo maneja la máquina de granizados.

Mientras su familia trabaja de manera conjunta, ella en cambio confecciona flores con cinta. Por  día realiza cerca de 3 mil flores de distintos colores, que son comercializadas en Quito, a $ 0.02 la unidad y $ 0.80 el ciento de flores.

Doña Doris sostiene que el negocio hasta el momento es rentable, por la venta de  flores obtiene $ 70 mensuales, $ 20 más que el bono. “Dejo de recibir el bono, pero porque estoy progresando un poquito más”, señaló.

Hace 3 años aprendió la confección de flores cuando laboraba en una pequeña fábrica artesanal, ahora su vivienda ubicada en las calles Jerónimo Carrión y Maldonado, al este de la urbe, se convirtió en su propio taller donde da vida a las miles de flores; uno de sus hijos es su apoyo a la hora de confeccionar el producto.

Para que los beneficiados del BDH puedan integrar el crédito de desarrollo humano, primero participan de un proceso de capacitación motivacional al emprendimiento para generar ideas de negocio con guía financiera.

El MIES a través de su Unidad de Inclusión Económica realiza el acompañamiento hasta que el usuario, cumpliendo los requisitos y presentando la documentación previa,  reciba su  crédito a través de BanEcuador. Una vez consignado el valor monetario de $ 1.200, el equipo técnico efectúa un proceso de seguimiento y acompañamiento periódico en territorio a cada uno de los beneficiarios de este crédito. (I)

Realiza cerca de 3 mil flores de distintos colores, que son comercializadas a $ 0.02 la unidad y $0.80 el ciento. Foto: Web

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