Los kichwas amazónicos aprenden manejo de recursos

15 de marzo de 2013 - 00:00

En la comunidad Sarayaku, ubicada aproximadamente a 40 minutos por vía aérea desde el aeropuerto Río Amazonas, de la parroquia Shell (Pastaza), se creó la Escuela de Especialización en Recursos Amazónicos. La institución cuenta con el auspicio de la fundación vasca “Paz y Solidaridad”.

Las líneas de especialización girarán en torno a liderazgo; planificación, formulación, ejecución, seguimiento, monitoreo y evaluación de proyectos; monitoreo del territorio y manejo de la biodiversidad amazónica; manejo y producción de ictiofauna amazónica. “La Escuela posee una importancia vital ya que responde a nuestra cosmovisión amazónica al sostener los ecosistemas y la vida de los pueblos y nacionalidades (Kichwas) que plantean una contrapropuesta a la proliferación petrolera”, dijo José Gualinga, Presidente de Sarayaku.

La Escuela se plantea la formación de líderes comunitarios,  que luego de dos años de capacitación se graduarán como tecnólogos con la preparación necesaria para gestionar proyectos de desarrollo local en busca del mejoramiento de la calidad de vida en las comunidades.

También se creará un laboratorio de alevines para el desarrollo de experiencias y proyectos productivos con las especies propias la zona como pescado cachama negra, pez gato, bagre, etc.

Además, se implementará un centro de monitoreo y seguimiento de la vida natural, a fin de generar mapas y zonificar los recursos mediante el uso de  satélites. Estos datos se usarán, a su vez, para administrar sosteniblemente el territorio de las comunidades kichwas de la cuenca del Bobonaza, que llega aproximadamente  a las 400 mil hectáreas.

“La planta docente fue seleccionada en base a su amplia experiencia y trabajo organizativo. Y se compone de profesionales nacionales e internacionales comprometidos con las organizaciones en la defensa de sus territorios. Mientras que los 27 estudiantes han sido delegados por sus comunidades, lo que quiere decir que el desafío no solo es individual sino social y colectivo”, afirmó Andrés Tapia, uno de los coordinadores académicos.

Los habitantes de la comunidad Sarayaku esperan que con esa escuela, los jóvenes no abandonen su cultura ni entren a trabajar en las empresas petroleras. “Esto suele pasar, pero debemos tener convicción de servir al pueblo y afrontamos el reto”, refirió  Gualinga.

Daniel Santi, otro de los coordinadores, efectuará la evaluación de resultados cuando culmine el primer trimestre en el marco del Proyecto de Fortalecimiento de la Gestión y Administración Sostenible del Territorio del Pueblo Kichwa de la Cuenca del Bobonaza.

El flamante centro de educación inició sus actividades  el  11 de marzo, con clases a cargo de Linder Inzuisa (Manejo y Producción de Ictiofauna), Alfredo Bastidas (Gerencia Social) y Andrés Tapia (Monitoreo y Biodiversidad).

El convenio firmado entre Sarayaku y la ONG “Paz y Solidaridad” significa un aporte de 130 mil dólares de parte de la segunda, tendrá dos años de vigencia y los rubros serán destinados al pago de profesores, movilización, materiales visuales, infocus y otros insumos académicos.

Mientras que la comunidad de Sarayaku proporcionará como contraparte los centros de capacitación, aulas y hospedaje a los estudiantes que lleguen de otras comunidades. Los alumnos asistirán siete horas diarias a clases.

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