Los comuneros de Tuzhin explotan la fibra de alpacas

26 de diciembre de 2013 - 00:00

En el páramo de Tuzhin-Cebada Loma que pertenece a la parroquia Jerusalén, del cantón Biblián, se desarrolló el taller de categorización y clasificación de la fibra de alpaca, con la Asociación de Trabajadores Agrícolas Nueva Esmeralda Chica de Cebada Loma.

Felipe Segovia, coordinador del proyecto nacional de Manejo y Comercialización de Ovinos, Caprinos y Camélidos de la Subsecretaria de Ganadería del Ministerio de Agricultura, Ganadería, Acuacultura y Pesca (Magap), aseguró que, el curso práctico tuvo como objetivo socializar los pasos y criterios técnicos para  procesar la lana a fin de incentivar la crianza, producción y comercialización.

Agregó que la iniciativa a través de los componentes de capacitación y comercialización, busca producir fibra lanar de alta calidad y para ello se capacita a los productores en el manejo de hatos y mejoramiento genético, acompañado de una propuesta de venta de la lana y/o sus derivados. Según el último censo realizado por el  Fondo de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), en el Ecuador existen unas 6 mil alpacas.

Los artesanos  procesan la  fibra de sus propios animales y confeccionan distintas prendas.Segovia, además acotó que el país, por primera vez, cuenta con una norma técnica internacional de control a la calidad de la fibra de alpaca. Esto, explicó, con el propósito de garantizar la comercialización hacia mercados internacionales.

Doménica Yánez, responsable del proyecto en la provincia del Cañar, manifestó que la organización logró incorporar tecnología y maquinaria diseñada especialmente para trabajar con la fibra del camélido e implementar un sistema de trazabilidad animal y mejoramiento genético. Para ello, es necesario capacitar a los productores en temas de calidad y comercialización de la fibra, con el propósito de mejorar el valor y preferencia en el mercado.

Manuel Palaguachi, directivo y socio de la Asociación de Trabajadores Agrícolas Nueva Esmeralda Chica de Cebada Loma, rememoró los inicios del programa.

Señaló que desde de 2000 la organización conoció de la existencia de proyectos alpaqueros pero desde una visión ambientalista de la conservación de los páramos. “Es ahora que se plantea el aprovechamiento de la especie desde una visión empresarial productiva, mediante la incorporación de tecnología, con el fin de producir fibra de calidad y que los productos sean buenos”, manifestó.

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