Cada fin de semana, las céntricas calles de la urbe se llenan de jóvenes

La música y las luces de neón atraen al ibarreño

- 30 de agosto de 2015 - 00:00
Los grupos de jóvenes suelen reunirse en las céntricas calles de Ibarra para después elegir el sitio de diversión. Foto: Edwin Solano

Cada fin de semana, las céntricas calles de la urbe se llenan de jóvenes

A partir de las 18:00, los jóvenes invaden las calles céntricas de Ibarra. Es viernes y los restaurantes y bares están abiertos. Se distinguen fácilmente las luces de neón de los rótulos de discotecas. Un mensaje a través de las redes sociales o una llamada fijan la hora y el punto de encuentro.

Christian Jácome está en la esquina de la avenida Rafael Sánchez y José Miguel Leoro, en el sector conocido como El Híper.

Con paciencia, esperan la llegada de sus amigos. Cada uno de los grupos tiene algo en común, “hay que hacer vaca para comprar”, dice Christian y la cuota mínima es de $1. “Cuando llega inicio de mes es más”, afirma.

La mayoría de sus amigos trabaja. Cuando el dinero ha sido recolectado se dirigen al Hipermarket, del cual se deriva el nombre de la zona. Allí, German García y su familia los atienden.

Desde hace algunos años, este local comercial se ha convertido en el punto de partida para la ‘diversión’. Allí los jóvenes adquieren bocadillos y algunas bebidas. Germán García, dice que en los últimos años, el sector es más seguro y tranquilo, pues los jóvenes se divierten sin excesos.

El tiempo transcurre y en el centro de Ibarra, los chicos acuden en grupos numerosos a los bares y discotecas. Una de las discotecas más concurridas lleva el nombre de Tsunami Club y se encuentra próxima a las calles José Joaquín de Olmedo y Miguel Oviedo.

Felipe Ponce, administrador del local, revisa la documentación de los jóvenes y coloca pulseras que identifican a cuál de los ambientes se dirige cada grupo o pareja.

Siempre verifican que los asistentes no ingresen con objetos que pongan en peligro al resto de personas. Esta discoteca cuenta con 5 ambientes diferentes. Ponce comenta que el establecimiento funciona desde hace 9 años.

Al atravesar la puerta de ingreso, los jóvenes dejan sus abrigos en el guardarropa y toman una tarjeta con el número del casillero donde dejan sus pertenencias.

La música estridente y las luces de neón ‘prenden’ el ambiente y al son que el DJ marca, los jóvenes hacen gala de sus mejores movimientos. Algunos disfrutan del baile en pareja y otros están a la espera de entablar nuevas amistades.

Tras horas de intenso baile y diversión, cerca de las 02:00 del domingo, algunos grupos de jóvenes acuden a los tradicionales agachaditos para recuperar la energía.

La mayoría de estos locales de comida están localizados en la calle José Joaquín de Olmedo, a media cuadra del parque La Merced.

Hace algunos años, estos negocios estaban localizados en la parte baja del ex Cuartel Militar, frente al mismo parque.

Carmen López, propietaria de uno de los locales de comida, comenta que a raíz del traslado al nuevo sector, pueden brindar mayor seguridad a los clientes, pues en el nuevo patio de comidas cuentan con guardianía privada. La calidad del servicio también mejoró, porque ahora cuentan con servicios sanitarios y mesas para los clientes. Incluso pueden atender las 24 horas, dependiendo de cada propietaria.

Con las energías recargadas, algunos fiesteros deciden descansar, mientras que para otros la noche aún no ha terminado. Hay casos en los que la rumba continúa en casa.

Los sitios de diversión, en muchos casos, brindan un ambiente agradable y buena música. Eso ha hecho que las personas escojan este plan para disfrutar de un buen momento en compañía de sus amigos.

Cada fin de semana, los jóvenes se divierten en diferentes lugares que se acomodan bien a sus bolsillos. En ocasiones, hay shows especiales. Aunque Ibarra no tiene una vida nocturna intensa de lunes a jueves —la farra alcanza su máximo nivel los fines de semana— cuenta con lugares diseñados para atraer al público juvenil. También hay ambientes más tranquilos y bohemios, donde las personas pueden escuchar buena música al lado de una acogedora chimenea y una copa de vino. (I)

Datos

En Ibarra también hay opciones para divertirse al aire libre. Hay escenarios para conocer el talento nacional. En algunos sitios aún se puede caminar en familia.

La mayoría de las discotecas ofrecen pantallas gigantes, muebles cómodos y un ambiente seguro para divertirse. Algunos son conocidos por su música ochentera y su ambiente retro.

En esta ciudad también hay bares bohemios, donde los intelectuales pueden conversar sobre diferentes temas y, al mismo tiempo, divertirse en un ambiente que invita a la relajación.

Los locales de comida, si así lo desean, pueden atender las 24 horas. Las condiciones sanitarias y la infraestructura para servir a los clientes han mejorado considerablemente.

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