Horchatas están vigentes con el tiempo

- 16 de septiembre de 2019 - 00:00
La bebida de pulque se vende en los mercados El Arenal y 10 de Agosto. El vaso cuesta $ 0,50 y también se puede comprar en botellas. Roque Prado es conocedor de las montañas del Cajas, donde crece la planta conocida como “tipo” para preparar infusión.
Fotos: Fernando Machado / ET

Una variedad de hierbas y plantas se comercializan en los mercados del país para preparar bebidas que son consideradas medicinales.

Las llamadas “plantas medicinales” están más vigentes que nunca. Con estas se prepara una serie de bebidas consideradas medicinales o paliativos.

“Tomar una horchata en la mañana es lo más saludable”, indica Carmen Mejía, que vende “montes” -como dice- en los alrededores del mercado 9 de Octubre.

Cita un ejemplo: el ataco (planta de color morado) que es el elemento especial para esta bebida; “esta agüita cura el mal de los riñones, lava los intestinos”, expresa la mujer.

Esta bebida se ofrece incluso en los restaurantes de la capital azuaya; “muchos no quieren ya tomar cola (gaseosa), quieren la agüita porque dicen que es más saludable”, indica Marco Quinde, dueño de un restaurante.

La sábila es otro producto utilizado por las personas que venden bebidas medicinales.

Sandra Gutiérrez circula por la ciudad con sus bebidas preparadas sobre un “carrito” y vende la bebida preparada con sábila y otros productos que es ideal para aliviar la “gastritis” y para quienes sufren de molestias en las vías urinarias.

La bebida es mezclada de un vaso a otro; parece que fuera un solo “hilo de agua”; “hay que mezclar bien, caso contrario no servirá”, asegura la mujer, mientras llegan los clientes a su pequeño puesto de venta.

Las personas que prueban tienen opciones dispares: unos sostienen que su sabor es algo “desagradable”, pero otros consideran que vale la pena por ser saludable.

La venta de esta “horchata” se encuentra por las calles de Cuenca y el trabajo de estas personas comienza a las 05:30, porque sus principales clientes son los que madrugan a sus trabajos o realizan actividad física.

El agua de las monjitas

El agua de “pitimas” es el más conocido y apetecido en la ciudad. Son las hermanas de la congregación de las Carmelitas, del claustro de la Virgen del Carmen y que está en el centro de la ciudad, quienes la preparan.

Su nombre se deriva de la palabra quichua “piti” que quiere decir “poco”, y “más”, o que significa “un poco más”.

Francisco Quizhpe es conocido por las personas que llegan al sitio; él desde muy temprano abre la tienda, junto al Parque de las Flores, para vender los vasitos con el agua de color morado.

Esta bebida, además de calmar la sed, es ideal para mitigar la ansiedad y el nerviosismo, dice Quizhpe.

El hombre vende las aguas, tanto frías como al ambiente. “A algunos les gusta muy frío”, recalca mientras extiende su mano para entregar un vaso a los clientes que llegan a su local.

“Cada vez que llego al centro de la ciudad me tomo una agüita, es bueno para el corazón”, señala una mujer de más de 70 años, quien hace una pausa en el sitio para deleitarse con su “horchata” y continuar su rutina.

El agua de la montaña

Los que caminan por la montaña, en especial en la zona del Parque Nacional El Cajas, toman el agua de “tipo”, según ellos, para contrarrestar el “mal de montaña”, es decir, evitar que la altura les cause un desmayo.

Roque Prado, quien camina por los páramos azuayos y cerca de la laguna de este parque más de 50 años, afirma que la planta “tipo” crece en medio del intenso frío, pero es muy buena para combatir los malestares de la altura.

En una olla de metal hierve la planta para la infusión; “hay que endulzarla un poco y tomarla bien caliente”, recomienda e indica que el “tipo” es única de este sector.

Los turistas, en especial de la Costa, son quienes más buscan esta agua que también se vende en el restaurante los Hermanos Prado.

Otro producto que se utiliza para preparar una colada o una bebida refrescante y medicinal es el jugo de penco.

Su néctar es más conocido como pulque y es muy buscado por las personas que sufren de dolores en las extremidades.
Una de ellas es Anita Ramón que considera que este producto, además de ser un alivio para las molestias en sus brazos y piernas, también es nutritivo.

En los mercados El Arenal y 10 de Agosto decenas de personas buscan esta bebida, que es elaborada a base de pulque y harina de maíz, también la venden en botellas.

“Es bueno que se tome muy caliente porque ayuda a que se alivien sus piernas”, indica Ramón a las personas que acuden al sector.

Al penco adulto hay que “rasparlo” y al día siguiente ya está con su agua lista para que se recoja. Esta planta se puede conseguir en sectores no tan poblados de la provincia azuaya. (I)

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