En Déleg construyen subdrenes para evitar los deslizamientos

04 de agosto de 2012 - 00:00

El Municipio de Déleg construye drenes y subdrenes de agua como medida de precaución por la posible presencia del fenómeno de El Niño.

Estas obras evitarán los deslizamientos y hundimientos de tierra en varios sitios del cantón. En 2011, el consorcio Litoral entregó los estudios de suelo tras 8 meses de trabajo, los cuales fueron avalados por la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos.

En ellos se sugiere a la administración municipal la construcción de 12 subdrenes en la cabecera cantonal y 3 de tipo condominial para captar el agua lluvia que se queda estancada en los terrenos y que ocasiona problemas.

El proyecto tiene un valor que sobrepasa 1 millón de dólares. “Todos saben que el Municipio no tiene la capacidad de endeudamiento requerido para esta obra. Es por eso que hemos decidido realizar el trabajo por etapas a través de un crédito con el Banco del Estado bajo la modalidad 50/50, que será pagado con recursos propios de la entidad” dijo Darío Tito, alcalde de Déleg.

Como el monto es alto, dijo, en la actualidad se ejecuta la primera etapa del proyecto que comprende la construcción de los subdrenes 4 y 5, ubicados en el sector La Plazuela de la cabecera cantonal.

Con 6 metros de profundidad, el subdrén 4, que tiene 374 metros de longitud, registra un avance del 95% y el subdrén 5, con 468 metros, el 20%. “Esta primera etapa se realiza sin novedades”, expresó, Jaime Ortiz, director del departamento de Obras Públicas de la Municipalidad.

Estos subdrenes desembocarán en las quebradas de Tapran y Chulcay, en los exteriores de la ciudad. El plazo para la entrega de la obra vence en dos meses y los trabajos son ejecutados por el Consorcio PC Asociados. El monto de inversión es de 291.544 dólares.

Según el titular de obras públicas, el estudio revela grandes cantidades de agua subterránea en el cantón que debe ser canalizada para evitar desastres y pérdidas materiales.

En este proyecto se contempla también la intervención en el edificio Municipal que ha sufrido las consecuencias de la inestabilidad de la tierra, una evaluación estructural al puente de Jerusalén y finalmente se  propone la construcción de un nuevo paso en el sector de San Antonio.

A decir del funcionario municipal, la obra no se ha podido ejecutar de manera  rápida por la peligrosidad que representa para los trabajadores colocar los tubos en una profundidad de 6 metros.

Más aún cuando el terreno es inestable por la cantidad de agua registrada. “No podemos apresurar  al contratista, como  han pedido algunos moradores, porque conocemos el riesgo diario en el que laboran los trabajadores”, mencionó Ortiz.

Mariana Mendieta, ciudadana, expresó que “estos estudios se debieron haber realizado muchos años, no ahora cuando las cosas se han agravado”, mencionó. Sin embargo, expresó su apoyo a la labor del Municipio.

A inicios de año, los sectores de Sitincay, Cristo Rey y Ayancay tuvieron que ser abandonados por varias familias debido a los derrumbes. Una escuela, por ejemplo, quedó totalmente destruida, pero no hubo víctimas que lamentar.
Los 50 pequeños se vieron obligados a recibir las clases en una casa comunal.

La Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos acudió al sitio junto con miembros del Cuerpo de Bomberos para evacuar a las familias cuyas casas corrían el riesgo de derrumbarse a causa de este movimiento de tierra.

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