Existe una ruta de avistamiento en la parroquia, la cual recorren miles de turistas cada año

En Angamarca aún es posible admirar el fascinante vuelo del cóndor andino

- 27 de febrero de 2016 - 00:00
Angamarca está ubicada a un costado de la vía Pujilí-Pangua, cantones de Cotopaxi 100% agrícolas.
Foto: Roberto Chávez/El Telégrafo

En comunidades de la parte alta de esta población ubicada a más de 2.800 metros sobre el nivel del mar, se alimenta, reproduce y anida el ave insigne del Ecuador y otras naciones de la región.

El cóndor andino, el ave insigne del Ecuador y una de las más impresionantes del reino animal, es una de las especies más protegidas del país.

Junto con el oso de anteojos, el tapir y el zorro montés, esta criatura voladora fue cazada de forma inmisericorde desde la llegada de los europeos, en el siglo XV.

Según un conteo realizado el año pasado por el Ministerio del Ambiente (MAE), en el país quedarían 50 ejemplares adultos y 60 nidos. Uno de ellos se encuentra en las cumbres de las montañas que rodean Angamarca, parroquia rural del cantón Pujilí, en Cotopaxi.

En este lugar, cuyo nombre es un vocablo kichwa que significa ‘tierra del cóndor’, según algunos ambientalistas aún anidan estas aves.

John Montúfar, habitante de la parroquia, es uno de ellos. Él afirma que en la comunidad Llimiliví Alto, hay cóndores que a diario rodean el sector en busca de comida. “Existe un número muy reducido del ave en Ecuador. Aquí aún se puede observar a machos adultos, buscando animales muertos pues son carroñeros”, señaló.

Por tal motivo se ha trazado una ruta que atraviesa las partes altas de la parroquia, en las que, con ayuda de binoculares, se puede apreciar el fascinante vuelo del cóndor.

Una de las características del ave es que puede volar a más de 7 mil metros de altura y planear durante horas, sin mover las alas. (I)

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