La jurisdicción tungurahuense cumplirá 31 años de cantonización el próximo 13 de mayo

El tren volvió a Cevallos, un cantón para el descanso y la recreación

- 29 de abril de 2017 - 00:00
Una de las rutas del Tren Turístico comprende el paso por la estación del ferrocarril del cantón Cevallos, construida en 1928 y remodelada recientemente.
Foto: Roberto Chávez / EL TELÉGRAFO

Emprendedores se inspiraron en las locomotoras para ofrecer un nuevo servicio y construir centros con piscinas, hospedaje y canchas deportivas.

Ambato.-

El turismo tiene un papel protagónico en la nueva oferta productiva que ha implementado el cantón Cevallos en los últimos 10 años.

Hosterías, complejos deportivos, restaurantes, sitios de alojamiento y los huertos frutales heredados están en manos de emprendedores que aprovecharon bien las rutas del tren para visibilizar mejor los servicios gastronómicos tradicionales.

En esta categoría se encuentran el Centro Recreacional del Sindicato de Choferes Profesionales de Cevallos y el Tren Turístico. A pesar de que este cantón es el más pequeño de Tungurahua, con apenas 19 km² y con más de 8.000 habitantes, en la actualidad se ha convertido en una zona de permanencia turística. El 13 de mayo próximo cumplirá 31 años de cantonización.

Los choferes hicieron su propuesta

El Sindicato de Choferes de Cevallos decidió apostarle 100% al turismo. En la última década invirtió en la construcción de una gasolinera, una escuela de conducción y su producto estrella: un centro recreacional con prestaciones modernas.

El centro cuenta con hotel, piscinas, sauna turco, hidromasaje, discoteca, salón de recepciones, parqueaderos, canchas deportivas cubiertas y con césped sintético y está ubicado en una zona tranquila.

La imponente construcción se levanta en el barrio Santa Rosa; en Cevallos no hay parroquias. La arquitectura de su fachada es muy similar a un castillo, pero con líneas modernas, amplios ventanales y accesos cubiertos con adoquines de colores. “Llevamos en funcionamiento casi 3 años. Podemos alojar a 100 personas y el costo por cliente es de $ 12,50 adultos y $ 8 niños con derecho al uso de las áreas húmedas”, explicó Anita Naranjo, administradora del centro recreativo.

Cerca de allí hay 13 servidores turísticos entre los que se cuentan los Hornados Doña Rosita, el asadero Súper Cuy, la picantería El Cajón, la quinta Anita María, restaurante El Gran Conejo, paradero Las Rosas, los huertos Merceditas y Corazón de Jesús, entre otros.

“Hace siete años empezó la idea de construir este centro recreativo que costó $ 1’100.000. El sindicato se fundó en 1981 y cuenta con 204 socios. Contamos también con una gasolinera y una escuela de capacitación para conductores profesionales para las tres categorías D, E y C. A futuro pensamos en una cooperativa de ahorro y crédito”, expresó  Alonso Freire, secretario general del sindicato de choferes.

Estudiantes de diversos colegios de Tungurahua concurren al centro recreativo de los choferes profesionales cevallenses. La zona húmeda es moderna y cubierta. Foto: Roberto Chávez / EL TELÉGRAFO

La locomotara hecha a escala

De lejos se asemeja a una antigua locomotora a vapor con tres vagones de carga. Sin embargo, es un vehículo a escala que fue construido por Noé Valle, un joven mecánico emprendedor, y su novia Ximena.

Este servicio cumplió este mes un año rodando por las calles céntricas de Cevallos con tres rutas implementadas para los fines de semana y los feriados: De la Alegría, Hadas y Duendes y De la Libertad.

“Lo construimos en mi taller con ideas conseguidas en internet. No copiamos, lo fabricamos con propuestas propias con base en la historia del ferrocarril ecuatoriano. Soy mecánico automotriz formado en el Secap. Tiene capacidad para 30 personas y el recorrido cuesta $ 1 los niños y $ 1,50 los adultos por media hora de paseo”, dijo Valle.

Labora de 10:00 a 19:00. Su punto de partida es la calle 13 de Mayo junto al coliseo.

Noé utiliza una gorra auténtica de ferrocarrilero. La locomotora es de color negro y en su puerta fue escrito el número 88 que es el año de nacimiento de su propietario.

Noé lo construyó en cinco meses y utilizó el motor de un viejo Land Cruiser que funciona a gasolina. Las rutas de este singular tren se introducen en las zonas de los huertos frutales, paisajes rurales, bosques con leyendas y mitos rurales, parques urbanos, monumentos, la iglesia y la estación del ferrocarril que fue construida en 1928 y en la actualidad cuenta con un museo y una cafetería moderna.

Cevallos cuenta también con otros atractivos, como el caramelero artesanal don Manuelito, cuyo taller y tienda están en 24 de Mayo y Juan Abel Guevara. Además están las tiendas de calzado y talleres cerca del parque La Madre, productores de fresas y otros. (I)

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