El conflicto limítrofe dinamizó el turismo en La Manga del Cura

- 31 de diciembre de 2015 - 00:00
Las diversas cascadas de La Manga del Cura son de los puntos más atractivos de esta localidad, ubicada al norte de Manabí. Entre las más visitadas están El salto del Pintado y El salto del Armadillo (foto).
Rodolfo Párraga / El Telégrafo

Tras 40 años de disputa con Guayas, la que era zona no delimitada pasó a ser parte de Manabí. Esta jurisdicción de El Carmen ganó reconocimiento a escala nacional gracias al entorno mediático generado por la consulta popular que se realizó en septiembre. Destacan sus paisajes y cascadas.

Después de más de 40 años de conflictos limítrofes, se determinó en septiembre pasado, mediante consulta popular, que La Manga del Cura pertenece a la provincia de Manabí.

La disputa con Guayas fue larga. Ambas provincias buscaron llamar la atención de los mangacurenses para obtener votos a su favor y eso se reflejó durante todo el proceso de campaña, en el que la localidad recibió varias obras. A través de esta disputa, La Manga del Cura obtuvo gran publicidad a escala nacional, lo que ayudó a que crezca el comercio y el turismo en la zona.

Es un punto de paisajes que deleitan a propios y extraños. Esta localidad de El Carmen tiene una extensión de 487 km² y sus recintos principales son Santa María, Santa Teresa y El Paraíso–La 14. Uno de los puntos pendientes para quienes viven en La Manga del Cura, es que la localidad pase a ser cantón. Pero para esto, en primera instancia, esta zona deberá pasar a ser parroquia de El Carmen.

El recinto más extenso del lugar es El Paraíso-La 14, un lugar lleno de plantas de barraganetes y cacao. Tiene más de 11 mil habitantes y gran dinamismo económico. En este punto se encuentra El Pintado y la cascada de El Armadillo. La cascada, de más de 30 metros, de ancho y con gran afluencia de agua, es uno de los principales destinos de turistas que llegan a La 14.

En el lugar, Olga Loor tiene una pequeña cabaña donde deleita a los turistas con su gastronomía. Ella asegura que de no haber sido por la disputa política, no habría mejorado el capital de su negocio. “A partir de las elecciones ha aumentado el turismo en la zona. Yo antes no vendía más de 5 platos al día, pero ahora, cuando está bueno, llego a vender hasta 50 y cuando el día está malo no bajo de 10 o 15”, menciona Loor, mientras preparaba una fritada.

La Manga del Cura sustenta su economía en la agricultura y ahora en el turismo. El mejoramiento de las vías, hecho antes de los meses de campaña electoral, permitió tener un comercio más dinámico para las personas que viven en la localidad. “Antes, para ir a Santa María se necesitaban 3 horas de viaje y para El Carmen 5, ahora, con la carretera arreglada hemos acortado distancia ahorrando tiempo y dinero”, asegura José Zambrano, morador del sitio, quien se muestra satisfecho con las cosas positivas que dejó este conflicto limítrofe en la zona.

Zambrano, primer vocal del Comité Pro Mejoras, indica que Santa Teresa carece de muchos servicios. “Se vivieron momentos de incertidumbre durante mucho tiempo, varios habitantes se sentían desprotegidos, cabe recalcar que aunque tenían muchas dudas sobre cuál iba a ser su destino, sienten total agradecimiento hacia ambas provincias (Manabí y Guayas), porque recibían medicinas, adoquinamiento de calles y demás obras que en la actualidad le tocará culminar a Manabí”, explica.

El dirigente dice que pertenecer a Manabí es solo el comienzo del desarrollo de la localidad. “La lucha no ha terminado, aún tenemos mucho por trabajar. Estas tierras están para ser explotadas y esperamos que en un futuro no solo ingrese dinero por medio de la agricultura, sino por otros sectores como el turismo”, comenta.

Rubén Fernández, vicepresidente del recinto Santa Teresa, afirma que luego de las elecciones, la ciudadanía se encuentra tranquila. “Las personas que eran afines a Guayas aceptaron la derrota, hasta el momento no tenemos problema alguno”, afirma.

Santa María es el segundo recinto más grande del territorio, con aproximadamente 8.500 habitantes. Hace 20 años que Roque Zambrano decidió dejar Canuto para vivir en La Manga del Cura. Afirma que su decisión se basó en la fertilidad de la tierra de la localidad, así como en el microclima de la zona.

“Alguna vez vine a vacunar una res por El Mate y me gustó la zona, aquí se produce todo el tiempo. Aquí he tenido que rechazar trabajos, mientras que en Chone hacen falta. Aquí tengo casa, carro, finca y vivo bien”, expresa.

Su principal fuente económica es la agricultura. En sus tierras siembra palma africana, plátano barraganete, pitahaya roja, cacao, mococha y otros productos. Los Ríos, Santo Domingo y Guayas son las provincias aledañas al territorio, que por afinidad y tiempo son escogidas para vender lo que producen.

Los precios de las hectáreas han subido con el arreglo de las carreteras. Antes, en promedio eran entre $ 3 mil y $ 4 mil; ahora son entre $ 8 mil y $ 10 mil. Gente llega todos los días a La Manga del Cura queriendo conocer los saltos o cascadas.

“Lo peor ya pasó, confirmamos a quién pertenecemos, somos manabitas, y manaba que se respeta pelea hasta el final lo que le pertenece”, indica Ángel Chavarría, bombero del sector.

El alcantarillado, agua potable, y tener escrituras de sus tierras, por las que han luchado y sacrificado tanto por muchos años son las aspiraciones primordiales de la población. (I)

Por: Jessy Mera, Kerly García y Noemí Moreira, alumnas de la Universidad Laica Eloy Alfaro de Manabí - interlafaro.com

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