El cine ecuatoriano se exhibe en un pequeño garaje con entrada libre

- 01 de abril de 2017 - 00:00
El miércoles pasado fue proyectada la película “Ochentaysiete”, dirigida por Anahí Hoeneisen y Daniel Andrade.
Foto: Leiberg Santos / El Telégrafo

Sebastián Hernández y Vanessa Cárdenas llevan a cabo esta iniciativa con el fin de abrir más espacios culturales en Manta. Las funciones son cada 15 días.

La puesta en escena de la obra Mancha e’ Caña, en el bosque junto al teatro La Trinchera, fue bárbara. Tras aquella función del XIX Festival Internacional de Teatro de Manta, en septiembre del año pasado, quedó en varios de los asistentes la idea de que en la localidad haya más espacios culturales.

Sebastián Hernández y la colombiana Vanessa Cárdenas fueron 2 de los asistentes al festival. Aquella noche lanzaron ideas de lo que se podría hacer y surgió el propósito de proyectar películas ecuatorianas.

“A Venessa le gustó mucho la idea, ya que así podría conocer más sobre nuestra cultura cinematográfica, destaca Hernández. La primera función fue en noviembre pasado, con Ratas, ratones y rateros, del director Sebastián Cordero.

La locación escogida fue el garaje de Hernández y la película se exhibió gracias a un viejo proyector que él tenía. El protagonista del filme, el mantense Carlos Valencia, fue invitado a la función.

Tras la proyección, hubo preguntas a Valencia sobre la importancia del cine ecuatoriano y su partición en la película.

“Desde ahí, pasando un miércoles hemos tenido funciones”, resalta Hernández, luego de ver Ochentaysiete, dirigida por los cineastas Anahí Hoeneisen y Daniel Andrade.

En el lugar no se cobra el ingreso. “Solo queremos pasar un buen momento. Al final de cada película damos un poco de información sobre el rodaje y debatimos”.

Para quienes quieren ver la película comiendo algo, hay canguil a la venta, pero no a los altos precios del cine. “La fundita se vende a $ 0,50. La idea no es ganar dinero, sino conocer más sobre el cine nacional”, acota Hernández.

La holandesa Dorien Segers, quien lleva 2 años radicada en Ecuador, es una de las visitantes permanentes del espacio cultural al que han bautizado Movie Club Manta.

“Siempre veo en Facebook qué película van a poner o también en un grupo de Whatsapp que tenemos. Es muy bueno conocer más del país a través del cine”.

Segers indica que en su país los filmes nacionales tienen un mayor espacio. “Cuando sale una película holandesa, son muy publicitadas, en mi país se da mucha prioridad al cine nacional”.

Para Andrés Bailón, la de Ochentaysiete fue su primera vez en el Movie Club y asegura que no será la última. “Me parece excelente la iniciativa, porque impulsa a que tengamos un mayor aprecio al producto nacional”.

Bailón hace hincapié en que “en Manta no hay muchos espacios culturales. Este lugar (la casa de Hernández) es algo improvisado, pero se destaca la iniciativa, además es un muy buen ambiente”.

Cárdenas indica que además motivan a quienes acuden a ver las películas a actuar. “Queremos hacer algo nuestro.  No sabemos actuar, pero es una forma de fomentar la cultura entre nosotros”.

Para esta iniciativa, cuenta Cárdenas, analizará obras de teatro con Hernández y los asistentes asiduos.

En la función de este miércoles en el Movie Club se presentará La Tigra (1990), basada en un cuento de José de la Cuadra y dirigida por Camilo Luzuriaga. En las próximas semanas también se proyectarán cortos y películas regionales. (I)

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