El alquiler de ropa para el Pase del Niño se incrementa

05 de diciembre de 2012 - 00:00

Previo a la tradicional pasada del niño en Cuenca, las casas de disfraces empiezan a prestar sus servicios de alquiler de ropa, incluso algunos locales contratan más personal y extienden su horario de atención al público.       

Uno de los locales es “Disfraty”, antes llamado “Maskerade”, ubicado detrás del colegio Benigno Malo y que lleva varios años alquilando ropa para eventos como la Navidad, mascaradas y otros. Este local cuenta con un stock suficiente de disfraces. “Siempre confeccionamos porque hay mercadería que ya está en mal estado”, expresó Andrés García, encargado de ventas y devolución. 

El vendedor indicó que cada año  trabajan con instituciones educativas, de manera especial en trajes religiosos, siendo este nicho su fuerte: “para esto nos abastecemos con toda la mercadería”, reiteró García. “Disfraty” tiene trajes de alquiler que van desde los 7 hasta los 30 dólares, pues el precio depende de la elegancia que el cliente prefiera. El alquiler se ofrece por 24 horas y bajo una garantía.          

Otro de los sectores de la ciudad  que se dedican al alquiler de disfraces es el de la calle Tarqui, sector 10 de Agosto, donde los locales brindan el servicio de venta y alquiler durante todo el año.                     

Uno de esos negocios es “La Cisneñita” que lleva abierto más de 40 años. A más del alquiler cuentan con la venta de vestidos de niños y todo lo que es ropa folcórica, y mencionan que para este año no se ha incrementado el número de trajes.                 

Para la Navidad los padres de familia buscan ropa con el fin de vestir a sus hijos de ángeles, mayorales, pastores, gitanas, lo que hace que la venta y el alquiler se dupliquen en este mes.

El alquiler de un traje de mayoral está en los $30, pues contiene prendas que comprenden  dos polleras, blusa y zapatos: “este es uno de los más buscados y muy difícil de preparar”, dijo Rosa Orellana, propietaria del local.

Los locales piden, para el alquiler de la ropa, una garantía al cliente, la misma que consiste en su cédula de identidad, pero Orellana menciona que esta no es una buena estrategia pues a lo largo del tiempo que viene trabajando en este oficio ha visto cómo varias personas se han quedado con la ropa: “hoy ya pedimos que nos dejen  cierta cantidad de dinero”, indicó.

De igual manera Nelly Jimbo, trabajadora, menciona que para este año se aumentó la mercadería, de manera especial la de mayorales, pues antes solo trabajan con ocho trajes y “hoy aumentamos cuatro para hombres y cuatro para mujeres”.    

La familia Criollo acelera su trabajo en el pesebre 

Hasta ayer el trabajo continuaba en la casa de la familia Criollo, ubicada detrás de la Universidad de Cuenca. Más de 2 mil piezas eran colocadas minuciosamente en el nacimiento que está sobre un área de 8 metros de largo por 6 de ancho.

Reinaldo Criollo y Gloria Vivar están trabajando desde mediados del mes de noviembre en la confección del nacimiento, calificado por muchos como el más grande que tiene Cuenca y el Ecuador.        

Los hijos, nietos y hasta los vecinos ayudan para que esté listo el 15 de diciembre. “Estamos trabajando hasta la media noche”, dijo Reinado Criollo, quien lleva construyendo este tipo de nacimientos más de 45 años, lo que le ha dado también la oportunidad de ganar varios premios.

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